Rusia regresa al Mediterráneo, establece bases militares en la costa de Siria

Ensenada, Baja California. 27 de diciembre de 2017 (Informe § Hokana).- El Ministerio de Defensa de Rusia anunció que está en el proceso de establecer dos bases militares permanentes en Siria con el permiso del actual gobierno. Se trata de las instalaciones en Tartús y Hmeimim, estratégicamente ubicadas en la costa de Siria, lo que permitirá una presencia rusa creciente en el Mediterráneo, algo que ya ha llamado la atención en la prensa en occidente.

Aunque el presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció formalmente la retirada de una parte importante de las fuerzas rusas en Siria a principios de diciembre, desde 2016 había planes paralelos para mantener una presencia permanente más pequeña durante por lo menos 49 años, con la opción de prolongar la estancia militar rusa. El acuerdo ha sido aceptado por el presidente sirio Bashar al-Ásad, y tanto el personal, como el equipo militar ruso se instalarán en la base naval de Tartús y la base área de Hmeimim.

Según informa RT, el ministro de Defensa Sergey Shoigu declaró: «Hemos comenzado el proceso de formación de nuestras fuerzas permanentes [en Siria]».

Notablemente, aunque los medios occidentales informan con alerta sobre la presencia militar permanente de Rusia como algo «nuevo» y peligroso en términos de una perdurable presencia rusa en el Medio Oriente; en realidad, la relación militar de Rusia con Siria se remonta décadas atrás a la era Soviética, precisamente con la instalación de Tartús, un puerto clave durante mucho tiempo para los movimientos navales rusos en el Mediterráneo.

Aunque Tartús ha operado como puerto naval ruso (entonces soviético) desde 1971 (referido a como punto de apoyo técnico y no como «base») y, hasta hace poco contaba con poco personal de contratistas civiles; la base naval se someterá a una transformación y expansión masiva, que incluirá la capacidad de albergar buques con tecnología nuclear.

Según un resumen de RT, la futura base podría albergar hasta 11 buques de guerra rusos, incluidos aquellos con capacidad nuclear. En este momento solo hay un barco ruso con propulsión nuclear, el crucero de batalla de 24,000 toneladas ‘Pyotr Velikiy’. Sin embargo, Rusia pronto tendrá también un rompehielos nuclear, aunque es improbable que este último se utilice en el Mediterraneo, ya que Rusia también tiene intereses geopolíticos en el ártico

Por su parte, Hmeimim se encuentra cerca de Latakia, la principal ciudad del noroeste de Siria, en el Mediterráneo. Se construyó junto al Aeropuerto Internacional Bassel Al-Assad para servir como «el centro estratégico de la operación militar de Rusia contra el Estado Islámico». Principalmente ha servido como base aérea y ubicación de apoyo logístico de tropas aerotransportadas desde que comenzaron las incursiones rusas en 2015, lo que finalmente sirvió para cambiar abrumadoramente el curso de la guerra a favor del gobierno de Assad, mismo que ya controla alrededor del 90% del territorio sirio, anteriormente ocupado por terroristas.

El triunfo de Rusia en Medio Oriente ha permitido el regreso de más de medio millón de refugiados sirios a su hogar, de acuerdo con información de Naciones Unidas.

Menos tropas, más eficacía

El Ministerio de Defensa de Rusia informó que más de 48,000 efectivos militares rusos fueron desplegados en Siria entre 2015 y 2017, y que al menos la mitad han sido retirados después de la visita de Vladimir Putin al aeropuerto militar de Hmeimim, a principios de diciembre del 2017. Según una declaración previa del Ministerio de Defensa ruso, las fuerzas rusas ayudaron a eliminar a más de 62,000 militantes del Estado Islámico durante sus dos años de operaciones militares conjuntas con el gobierno de Assad.

El Pentágono sigue siendo escéptico de la efectividad rusa contra los los terroristas, con los Estados Unidos recientemente afirmando que las tropas norteamericanas permanecerán en Siria el tiempo que sea necesario para derrotar al grupo terrorista.

Es probable que Washington argumente que las nuevas bases permanentes rusas en Siria son justificación suficiente para que EU mantenga sus propias bases militares en el norte y el noreste del país, que han sido calificadas por el gobierno ruso como una presencia militar ilegal.

Cabe destacar que los militares rusos han acusado a las tropas estadounidenses de colaborar y brindar apoyo y armamento a los terroristas en Siria. En ese sentido la BBC recientemente reveló detalles de un acuerdo secreto que permitió a cientos de combatientes del Estado Islámico escapar de la ciudad de Raqqa en Siria, «bajo la mirada» de la coalición liderada por Estados Unidos e Inglaterra, así como las fuerzas lideradas por los kurdos que controlan la ciudad.

Al mismo tiempo, desde la perspectiva rusa, la política estadounidense y la de los principales aliados regionales de EU como Israel (que también ha sido cuestionado por brindar ayuda médica a los terroristas), ha sido agresiva y errática, y parecen insistir en el cambio de régimen (es decir, derrocar al presidente sirio) como un objetivo político a largo plazo.

En consecuencia, una presencia militar rusa igualmente duradera le permitirá a Moscú desplegar o construir inmediatamente sus fuerzas en Siria en caso de que el gobierno aliado en Damasco sea amenazado nuevamente por otros países o sus legiones extranjeras en el futuro cercano o lejano.

Fuentes:

RT (2017, 26 de diciembre). Russia begins development of Syrian bases to host nuclear warships & warplanes. Recuperado de: https://www.rt.com/news/414261-russia-permament-bases-syria-nuclear/