Gladiadores libios del siglo XXI luchan por salvar sus antiguas ruinas romanas

Teatro romano de Leptis Magna en Libia

Ensenada, Baja California. 27 de agosto de 2017 (Informe § Hokana).- Haciendo guardia, armado, a las puertas de Leptis Magna; la antigua ciudad romana en el desierto de Libia y uno de los sitios mejor conservados del mundo antiguo, Ali Hreibish se considera un gladiador moderno.

«Estoy a sólo un par de meses de la jubilación en mi trabajo en la planta de energía», explicó Hreibish a Middle East Eye (MME), refiriéndose a una instalación de electricidad cuyas chimeneas se elevan en el horizonte como columnas dóricas distantes.

«Pero recuerdo cuando los arqueólogos descubrieron una arena de gladiadores cerca de nuestra granja en los años sesenta, cuando yo era un niño, y desde entonces me siento como uno de ellos».

Incluso con Libia envuelta en violencia y agitación política, hay quienes han asumido la responsabilidad de proteger la antigua herencia del país, esforzándose por mantener los sitios arqueológicos libios seguros y abiertos para los visitantes.

«Hemos aprendido las lecciones de la guerra de Irak y la revolución egipcia», dijo Hreibish.

«Vimos en la televisión que en medio de una situación turbulenta, es un buen momento para que los saqueadores roben antigüedades».

La seguridad en los sitios antiguos de Libia estuvo bajo escrutinio internacional después de que la prensa italiana afirmara en octubre de 2016 que la mafia estaba traficando armas a cambio de piezas antiguas saqueadas por militantes del grupo del Estado Islámico.

Un periodista encubierto del periódico La Stampa afirmó que por 60,000 euros le habían ofrecido una cabeza de mármol de una estatua griega, robada en algún sitio arqueológico de Libia.

Tras el levantamiento de 2011 contra el antiguo gobernante libio Muammar Gaddafi, la UNESCO, la agencia cultural de las Naciones Unidas, instó a las autoridades a proteger el patrimonio del país.

Pero a medida que la guerra y los bombardeos de la OTAN desintegraron al Estado Libio, algunos miembros de los grupos rebeldes locales y voluntarios civiles se unieron para defender las antigüedades.

En Leptis Magna, conocida como Lebda en la actual Libia, los rebeldes formaron una brigada para custodiar las ruinas, así como los museos de Bani Walid y el Museo Islámico de Sirte.

«Esto lo hacemos incluso sin obtener ningún dinero para café, comida o salarios», explicó Hreibish.

Patrimonio de la Humanidad

Arco de Septimio Severo (Leptis Magna)

Pero a pesar de estos esfuerzos, este año la UNESCO agregó los cinco sitios de Libia que figuran como Patrimonio Mundial de la Humanidad a su lista de peligro, después de los daños causados ​​por el Estado Islámico a la antigua ciudad de Palmyra en Siria, que sorprendió a los arqueólogos e historiadores del arte.

Los otros cuatro sitios de Libia añadidos a la lista «Patrimonio de la Humanidad en Peligro» son otras dos ciudades romanas, Cirene y Sabratha; además de Ghadames, un pueblo de oasis bereber en el Sahara; y por último Tadrart, un sitio famoso por el arte rupestre de hace 14,000 años.

Sin embargo, Muhammad Bojelaa, jefe de la oficina de arqueología de Sabratha, explicó a MEE que el país ha evitado el saqueo generalizado que siguió a la invasión de Irak liderada por Estados Unidos en 2003, cuando miles de objetos fueron saqueados y destruidos en Bagdad, calificado por los expertos como un verdadero genocidio cultural.

«Muammar Gaddafi siempre descuidó al Departamento de Antigüedades durante su gobierno», explicó Muhammad Bojelaa, jefe de la oficina de arqueología de Sabratha. «Pero aquí solamente ha habido un incidente de hurto desde 2011, cuando los saqueadores robaron dos bustos romanos del patio exterior del museo de Sabratha».

Esas dos piezas fueron recuperadas por rebeldes armados de la misma Sabratha en pocas semanas, asegura Bojelaa, quien está orgulloso del respeto local por las antigüedades, que cree está inspirado por la antigua herencia de la ciudad.

El anfiteatro intacto de Sabratha es la única estructura romana completa de su tipo que queda de las «tres ciudades» que le dan su nombre a Trípoli, en la costa mediterránea.

La más antigua, la ciudad de Oea, fue fundada por los fenicios en el siglo siete A.C. Fue conquistada por los gobernantes griegos de Cirenaica, quienes a su vez fueron desplazados por los cartagineses. El nombre griego que le da origen a Trípoli (Τρίπολις) «tres ciudades» se refiere a Oea, Sabratha y Leptis Magna. La República romana capturó Trípoli en 146 AC, y el área prosperó durante el período del Imperio Romano.

Guerra Perpetua

«En general, Libia no está estable. Los sitios necesitan ser cercados y necesitan ser protegidos con alarmas modernas. Por ahora solo contamos con guardias locales y voluntarios para proteger el lugar», dijo Bojelaa.

Adel Mahmoud, un empleado de restauración que se especializa en mosaicos, dijo que el primer par de años después de la guerra había sido manejable para el personal de antigüedades.

Pero la situación se ha deteriorado desde 2014, afirmó, debido a la situación económica complicada y la disolución del Estado Libio en fragmentos gobernados por milicias y bandas tribales rivales.

En 2016, las milicias islámicas respondieron a la derrota electoral al tomar Trípoli y establecer una asamblea rival al parlamento internacionalmente reconocido, conocido como la Cámara de Representantes. A su vez, la Cámara de Representantes se trasladó a la ciudad oriental de Tobruk.

Milicias y remanentes de las fuerzas armadas de Gaddafi gravitaban hacia bandas regionales llamadas Operación Amanecer en el oeste y Operación Dignidad en el este luchando por territorio y por el control de los campos petrolíferos más grandes de África.

Funcionarios de la Autoridad de Antigüedades dicen que el malestar les obligó a cerrar sus museos en todas las ciudades, incluyendo Trípoli, y ocultar los artefactos más especiales y valiosos en lugares seguros.

«Los ciudadanos ofrecieron sus hogares como escondites de esta valiosa herencia debido al temor del saqueo», dijo Mahmoud.

A medida que empeoraba la situación de seguridad, los trabajos de restauración se han detenido.

«Con la excepción de una visita de expertos británicos y los valientes equipos que vinieron de las universidades italianas, los trabajos de restauración han cesado prácticamente en los últimos tres años», dijo Mahmoud.

Ciertos mosaicos con pigmentos naturales han sido afectados por la brisa salada del mar en el aire, en los sitios más cercanos a la costa mediterránea.

«Las estructuras costeras también corren el riesgo de la erosión de las mareas. Estas antigüedades están en peligro», concluye Mahmud.

Afaf Qadiki, jefe del departamento de manuscritos de Dar el-Kutub (la Biblioteca Nacional) en Benghazi, dijo que el colapso del servicio civil y el surgimiento de milicias armadas habían puesto en peligro las medidas para proteger las antigüedades.

«Es un estado de emergencia. Las instituciones del país, incluyendo el ministerio de turismo y antigüedades, no funcionan», dijo Qadiki a MEE, «pero gracias a Dios nuestras antigüedades se salvaron de la violencia de Daesh (Estado Islámico).

«No podían ganar control aquí y nuestros voluntarios ocultaron lo que pudieran ser robado por los saqueadores».

Mientras muchos guardias de los sitios arqueológicos sueñan con un regreso a los salarios regulares, más patrullas organizadas del parque y los fondos para construir cercas perimetrales, expertos en restauración como Adel piensan que en última instancia, el mar representa un mayor riesgo a la herencia romana de Libia que los saqueadores.

«Necesitamos bloquear las olas del mar que deslavan estas antigüedades», explicó.

Pero para Qadiki todo esto es una ilusión.

«Sin un plan de un gobierno que funcione, no sucederá nada. Necesitamos que la UNESCO ayude en los trabajos de restauración y capacitación, pero por supuesto las instituciones estatales deben ser consolidadas primero», concluyó.

«La UNESCO responde a los estados, no a los individuos».

 

Fuentes:

Middle East Eye (2016, 17 de octubre). Modern-day gladiators battle to save Libya’s Roman ruins. Recuperado de: http://www.middleeasteye.net/news/modern-day-gladiators-battle-save-libyas-ancient-heritage-132443251