Trump no se atreve a invadir ningún país porque le puede costar la elección en 2020

Kim Jong-un y Donald Trump juntos durante una cumbre en Singapur

Ensenada, Baja California. 30 de junio de 2019 (Informe § Hokana).-   ¿Cómo es que ganó Trump la presidencia en 2016? A medida que las posibilidades de una guerra contra Irán, Norcorea o incluso Venezuela parecen disminuir (aunque no desaparezcan), esta pregunta es clave para entender la política exterior trumpista.

¿Qué lo llevó a la casa Blanca? ¿La política anti-inmigrante? Seguro fue un factor clave, ¿La promesa de rescatar a los trabajadores blancos despedidos en las automatizadas zonas industriales? Sí, también fue muy importante. Pero hay un elemento de la oleada populista (en EU y a nivel global) que a veces se escapa de los análisis en los medios de comunicación: el mundo está harto de las guerras. Y eso incluye al militarista pueblo estadounidense.

Como explica el portal The Spectaror, en 2016, Trump se movió en una plataforma totalmente anti-intervencionista, sus argumentos parecían sacados de las lecturas (o al menos de los vídeos en youtube) de pensadores como Noam Chomsky.

Previo a la elección, durante un evento de campaña en Carolina del Sur, Trump lanzó un ataque asombroso contra la familia Bush:

“Dijeron que había armas de destrucción masiva, no había ninguna y sabían que no había ninguna: no había armas de destrucción masiva. Nunca debimos haber estado en Irak”.

Durante su discurso de aceptación como candidato del Partido Republicano, el polémico magnate volvió a expresarse en contra de las aventuras bélicas:

“Después de 15 años de guerras en el Medio Oriente, después de los trillones de dólares gastados y las miles de vidas perdidas, la situación es peor que nunca”.

Comentarios como estos asustaron mucho a quienes han engordado la cartera con las guerras perpetuas en contra del terrorismo: los cabilderos y las empresas dedicadas a la “seguirdad y la defensa”, también medios de comunicación y hasta políticos del partido Demócrata. Y finalmente la vieja dinastia Bush se alineo con la dinastía Clinton para tratar de detener (en vano) a Trump.

La Ciencia de la Paz

Recientemente, un estudio realizado por Douglas Kriner de la Universidad de Boston y Francis Shen de la Universidad de Minnesota ha revelado cuán importante fue esta postura anti-intervencionista para la victoria de Trump en 2016. El estudio, denominado “Bajas en el Campo de Batlla y Derrota en las Urnas, descubrió que existe una relación significativa entre la tasa de “sacrificio militar” de una comunidad (es decir: si dicha comunidad contaba con veteranos o soldados muertos o desaparecidos en acción) y el respectivo apoyo de dicha comunidad al candidato Trump en las pasdas elecciones.

Los datos de la investigación sugieren que las comunidades de los Estados clave para la victoria de Trump (Estados como Pensilvania y Michigan) apoyaron al magnate básicamente porque estaban hartos de formar parte de la cantera militar de las fuerzas armadas de EU.

Del otro lado del espectro político, en el partido demócrata, tenemos la dura lección del fenómeno conocido como “Bernie or Bust” (Bernie o Nada), es decir, el apoyo efusivo para el candidato Bernie Sanders (que también prometía una política presidencial anti-intervencionistas), seguido de un eventual abandono de la candidata Hillary Clinton (conocida por ser la principal arquitecta de la Invasión a Libia en 2011, entre otras posturas bélicas). La terrible reputación bélica de Clinton entre los electores de ambos partidos sería una de las piedras angulares en la campaña digital trumpista.

Tan solo días antes de la elección, mientras las grandes corporaciones mediáticas y las empresas encuestadoras aseguraban de manera poco seria y hasta irresponsable que el triunfo de la candidata demócrata estaba totalmente asegurado (con una notable excepción); un polémico video, propagado en las redes sociales de la “nueva derecha” (Alt-Right) y los partidarios del movimiento trumpista #MAGA (Make America Great Again) se viralizaba en Internet. En un par de minutos, se proyectaba un escenario terrorífico (¿Pero certero?) donde la nueva “Presidenta Clinton” desataba la Tercera Guerra Mundial, con apocalipsis nuclear global incluido.

Un año después del triunfo de Trump, la actriz Susan Sarandon, ícono hollywoodense y otrora simpatizante de Barak Obama, aseguraba: “Si (Clinton) hubiera ganado, ahora estaríamos en guerra”.

Haz la política y no la guerra

Cualquier candidato que realmente desee ganar en 2020, debe prometer algo sencillo al pueblo norteamericano: no más guerras; de lo contrario, no despertará el más mínimo interés de los votantes en ningún lado del espectro político.

El mensaje es claro para algunos demócratas. En diciembre pasado, cuando Trump declararó su intención de retirar las fuerzas terrestres norteamericanas de Afganistán y Siria, la demócrata Elizabeth Warren expresó su apoyo, incluso algunos ex-funcionarios de la Era Obama coincidieron en que dar un final a dichas guerras debería ser un objetivo prioritario (después de todo, esa fue una de las promesas del candidato Obama).

Y por último: luego del primer debate demócrata rumbo al 2020, llevado a cabo en Miami en junio de 2019, el candidato más buscado según las tendencias de Google no fue ningún político clásico de apellido Biden, Warren o Harris; sino una joven congresista y surfista de Hawái, veterana del ejército estadounidense y de religión hinduista llamada Tulsi Gabbard, quien además proclamó su apoyo a Bernie Sanders durante las primarias previas al 2016, coincidiendo con él en la necesidad de implementar una una política exterior anti-intervencionista.

Como explica Nicole Hemmer, historiadora de la Universidad de Virginia: “Existe una parte de la base electoral del presidente Trump que es claramente anti-intervencionista y protestará enérgicamente contra las intervenciones en Venezuela o Irán. Este espectro abarca desde los libertarios y los paleoconservadores hasta los rincones más oscuros de la nueva derecha”.

Fuentes:

The Spectator (2019, 15 de mayo). If Trump goes to war with Iran, he will lose in 2020. Recuperado de: https://spectator.us/trump-war-iran-lose-2020/

Washingon Examiner (2019, 08 de mayo). Trump voter base would recoil at attack on Venezuela or Iran, backers warn. Recuperado de: https://www.washingtonexaminer.com/news/white-house/trump-voter-base-would-recoil-at-attack-on-venezuela-or-iran-backers-warn