Top 7 Riesgos Geopolíticos para el 2020

Ensenada, Baja California. 07 de enero de 2020 (Informe § Hokana).-  El año 2019 fue un año peligroso. Afortunadamente el liderazgo político de ciertos personajes clave en la política internacional evitó nuevos conflictos militares en Medio Oriente, Asia Central, Latinoamérica e incluso Europa. A siete días del año nuevo, ya es muy evidente que el 2020 no será tan «pacífico» como el 2019. El análisis geopolítico anual de Hokana te tendrá preparado.

I. La primavera y el cóndor en Latinoamérica

El estallido de diferentes revueltas populares en varios países de América del Sur tiene el potencial de extenderse por el resto del continente, cuando incluso el Brasil del (cada vez más trumpista) presidente Bolsonaro podría terminar enfrentando un escenario de protestas masivas como las que ya convulsionan a Chile, Colombia y Bolivia. En este contexto, la Guerra Híbrida de Estados Unidos contra los gobiernos «autoritarios» de Latinoamérica continuará durante el 2020.

Tras el éxito en Bolivia con el derrocamiento de Evo Morales, están en la mira tanto Venezuela, como Cuba y Nicaragua; países bautizados como «la troika de la tiranía» por el ex-asesor de Seguridad Nacional norteamericano, John Bolton (uno de los arquitectos de la invasión de Irák).

Tan solo México y Argentina podrían jugar como «mediadores» para evitar una escalada de conflicto(s) en las Américas. Pero a pesar del exitoso acuerdo comercial trilateral conocido como T-MEC (que ya está a punto de ser ratificado por los congresos correspondientes), y de la relativamente buena relación entre el presidente mexicano, López Obrador, y su vecino del norte; México tiene pendiente la designación de los carteles del narcotráfico como «terroristas». Mientras tanto Argentina, luego del fatídico «Macrismo», una vez más está siendo asechada por los temibles fondos buitre.

II. Europa más allá del Brexit

Es difícil predecir lo que sucederá con el interminable Brexit; sin embargo, incluso si Inglaterra abandona finalmente la Unión Europea, los problemas al interior del bloque están lejos de terminar. La estabilidad de la hegemonía franco-alemana no está asegurada. Merkel y Macrón podrían enfrentarse a la persistente resistencia «populista» en el resto de Europa, liderada por figuras como el presidente de Polonia, Andrzej Duda, y el primer ministro de Hungría, Viktor Orban; «populistas» que se han distinguido por cuestionar, contradecir y hasta vetar la política migratoria, judicial, económica e incluso religiosa que se dictamina en Bruselas, corazón de la Unión Europea.

Con los incansables Chalecos Amarillos en Francia y el desgaste de Angela Merkel tras 15 años en el poder, la Europa «liberal» (occidental) se está debilitando y la Europa «populista» (oriental) se fortalece. La división ya es evidente rumo al 2020. Las recientes propuestas presupuestarias en Bruselas amenazan a Hungría con una disminución de hasta el 24% de su financiamiento dentro de la Unión Europea. Estos problemas en conjunto han ampliado aún más la brecha entre Occidente y Oriente (liberales y populistas) en el viejo continente.

La UE es una de las esquinas del triángulo económico mundial, (junto a EU y China) y no debemos olvidar que los conflictos al interior del bloque pueden significar un «shock» global tan grande como lo ha sido la guerra comercial trumpista contra China.

III. El (Nuevo) Medio Oriente

El caos desatado tras el asesinato del general iraní, Soleimani, está arrastrando a la región a un conflicto que bien podría convertirse en una nueva conflagración global. Paradójicamente, esta inesperada situación podría ser la excusa perfecta para que las tres grandes potencias del mundo se reúnan a negociar un nuevo pacto de paz (tanto Rusia, como China y EU tienen presencia e intereses en la región) del Medio Oriente.

La esperada reunión de este G-3, implícitamente permitiría el nacimiento de un nuevo status-quo global (un Nuevo Orden Mundial), que por supuesto tendría que incluir a las potencias medianas, como los eternos adversarios Israel e Irán; pero también naciones como Turquía, cuyas ambiciones estratégicas (restaurar su esfera de influencia histórica tras la caída del Imperio Otomano) se pondrán a prueba contra otros proyectos regionales que buscan re-configurar todo Oriente Medio como el «Gran Israel», «La Nueva Ruta de la Seda» o el «Acuerdo del Siglo«, etc.

Si no existen semejantes negociaciones, entonces tal y como explica Richard Haass, director del influyente Consejo de Relaciones Exteriores: «Cualquier guerra contra Irán no será como la guerra del Golfo de 1990 o la guerra de Irak de 2003… La región (y posiblemente el mundo) serán el campo de batalla«.

IV. India fracturada y aislada

Los esfuerzos del actual presidente, Narendra Modi, para imponer el «Nacionalismo Hindú» en un estado constitucionalmente secular, han provocado una escala de agitación étnica, religiosa, separatista y política que no se había visto desde el infame «Estado de Emergencia» de 1975-1977.

Los musulmanes que viven en Uttar Pradesh, el estado más poblado de la India, han protagonizado protestas masivas contra la ley de «ciudadanía basada en religión». La inconformidad continúa creciendo en todo el país y la situación regional de la India tampoco luce favorable.

El país asiático se está distanciando de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), que involucra a las diez naciones del sudeste asiático y cinco grandes socios comerciales: China, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda. Es probable que al menos 15 países se unan para formar dicho bloque comercial en 2020, semejante acuerdo representaría el tratado de libre comercio más grande del mundo, aproximadamente un tercio del producto interno bruto global… Pero la renuencia de la India para abrir sus mercados a los productos chinos ha sido constante en las negociaciones que comenzaron desde 2013.

V. El Mar de Japón o de Corea Unificada

Las conversaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte llegaron a un punto muerto después de que el liderazgo norcoreano afirmara que Washington no estaba proporcionando términos y condiciones aceptables para un posible acuerdo nuclear. La retirada unilateral de Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán también jugó un papel importante en la actitud del gobierno norcoreano. El punto positivo es que las tensiones en la Península Coreana disminuyeron porque los adversarios finalmente se sentaron en la mesa de negociaciones. Las posibilidades de un conflicto militar abierto que involucre a Corea del Norte permanecen bajas (aunque no están descartadas) luego de la histórica visita del presidente Turmp (el primer presidente estadounidense que pisa Corea del Norte). Y la lenta marcha rumbo a la unificación de las Dos Coreas avanza.

En este contexto la relación con Japón será esencial para Estados Unidos si quiere detener a una «Gran Corea» respaldada por Rusia y China.

Sin embargo, desde la perspectiva japonesa, el comienzo de la Era Reiwa y la organización «Nippon Kaigi» anuncian una nueva etapa del nacionalismo japonés. Las negociaciones sobre las Islas Kuriles con Rusia que se llevaron a cabo el año pasado son un ejemplo. Increíblemente, Rusia podría estar interesada en ceder algunas de las islas y facilitar el retorno de Japón como una potencia fuerte e independiente (si eso incluye independencia de Estados Unidos) en el Pacífico. Un aspecto ignorado por la mayoría de los medios occidentales, las protestas sociales más grandes en suelo japonés (que solo se conjuran contra los abusos de la base militar norteamericana en Okinawa) comienzan a incrementarse rumbo al año de las olimpiadas en la ciudad capital de Tokio.

VI. Los Gladiadores Libios

Tras el derrocamiento del antiguo gobernante Muammar Gaddafi en 2011 y los bombardeos de la OTAN; los conflictos armados, e incluso culturales en lo que queda del Estado Libio continúan.

El 2019 estuvo marcado por el fortalecimiento del «Ejército Nacional de Libia» (LNA), una fuerza respaldado por los Emiratos Árabes Unidos y Egipto (y en cierta medida Rusia). Esta fuerza consolidó el control de la mayor parte del país y lanzó un avance feroz rumbo a la capital, Trípoli, controlada por el «Gobierno del Acuerdo Nacional» (GNA) .

El GNA está respaldado por Turquía, Qatar, Estados Unidos y algunos estados europeos. Controla una pequeña parte del país y, en términos de fuerza militar, depende de varias milicias e incluso de grupos armados radicales vinculados al terrorismo.

A finales de 2019, Turquía firmó un acuerdo sobre las fronteras marítimas en el mar Mediterráneo con el GNA. Por lo tanto, este pacto permitiría la expansión económica y militar turca en la región. Este juego de intereses también establece las condiciones para una escalada del conflicto libio en 2020.

VII. Estados Unidos en Guerra (Extranjera o Civil)

Las elecciones presidenciales siempre son años complicados para la política exterior estadounidense. Como hemos abordado previamente, el presidente Trump ha evitado involucrarse en nuevas misiones bélicas en el extranjero porque entiende que semejante decisión no facilitará su reelección en noviembre de 2020. Sin embargo, países «aliados» a Estados Unidos (Como Inglaterra e Israel), sumados a la presión de algunos actores y poderes fácticos al interior de EU (el Complejo Industrial-Militar que se beneficia de la venta de armas, por ejemplo), continúan haciendo todo lo posible para llevar al presidente número 45 a una nueva fatídica intervención en algún rincón del planeta.

Pero incluso si Trump logra evitar esta trampa bélica (como hasta ahora), el Impeachment es otro peligro latente. Con los demócratas controlando la Cámara de Representantes y los republicanos controlando el Senado (y apoyando a Trump); el proceso de juicio político (o impeachment) muy seguramente permanecerá trabado, por lo que el actual presidente podría convertirse en el primer mandatario en la historia de Estados Unidos que se postula para una reelección y al mismo tiempo está en «proceso de destitución».

Los demócratas justifican esta «destitución» acusando al presidente de corrupto. Los republicanos acusan a los demócratas de intentar un Golpe de Estado… Y una encuesta de la Universidad de Georgetown reveló que dos terceras partes de los ciudadanos estadounidenses creen que Estados Unidos está «al borde de una guerra civil«. Quizá la única opción de Trump sea elegir dónde comenzar la guerra: afuera o dentro de Estados Unidos.