Top 7 Riesgos Geopolíticos para el 2018

Ensenada, Baja California. 5 de enero de 2018 (Informe § Hokana).- Mientras la presidencia de Donald Trump acelera la decadencia del poder global norteamericano, el mundo avanza hacia una gran crisis geopolítica.

Las “democracias” liberales sufren un déficit de legitimidad que no se había visto desde la Segunda Guerra Mundial, principalmente porque los líderes del “mundo libre” han abandonado a sus pueblos, con la desigualdad entre ricos y pobres profundizándose en Norteamérica y Europa, causando el declive de las clases medias en todo Occidente.

Mientras la región asiática se convierte en el nuevo motor de crecimiento (y el hogar de las nuevas clases medias y clases acomodadas), el fin del orden mundial unipolar abre la puerta de un año que podría sacudir al planeta. En este contexto te presentamos los 7 principales riesgos geopolíticos para el 2018.

1. El Colapso del Poder Estadounidense (Incluido el Militar)

El poder global de EU podría desaparecer más pronto de lo imaginado, o al menos eso piensa el excongresista y candidato presidencial estadounidense Ron Paul, quien considera que el “militarismo” estadounidense ya no es viable:  “Amenazamos con armas y usamos sanciones para mantener unido nuestro imperio, pero pienso que esto muy pronto llegará a su fin”.

Por otro lado las posturas proteccionistas de Trump han sembrado confusión y desconfianza entre aliados y rivales, tal y como afirma Eurasia Group: “El mundo ahora carece de un liderazgo para conducirse a través de una crisis inminente”. Este cuadro se complica cuando tomamos en cuenta que EU es el país más endeudado del planeta, y académicos como Noam Chomsky vaticinan la inminente llegada de una nueva crisis financiera que podría ser devastadora para EU. Mientras tanto, militares como el general Douglas Macgregor advierten que las Fuerzas Armadas de EU se “están desmoronando“, como muestra basta revisar los misteriosos casos de hipoxia en los cazas de última generación de la Fuerza Aérea, la crisis por escaeces de pilotos y la gran cantidad de marinos fallecidos en “accidentes” de la Armada Naval, cuyas bajas accidentales superan los decesos en escenarios de combate como Afganistán.

Si bien estas condiciones adversas se generaron antes de la llegada de Trump a la presidencia, los retos globales para EU se combinan con la “nueva” retórica de “America First” y las políticas que se derivan del trumpismo, como la retirada estadounidense de diversos escenarios globales conflictivos (como el Paquistaní), abonando al caos que heredó de la adminsitración de Obama.

2. Nuevas (y Frágiles) Instituciones

China es el único país en el escenario global con la capacidad y la intención de retomar la batuta de EU como líder global, principalmente en materia económica. Pero la atropellada transición hacía un nuevo liderazgo (o liderazgos) en la arena internacional será un proceso peligroso para el mundo.

El mundo se ha vuelto más caótico porque las instituciones supranacionales e internacionales que “garantizaban la seguridad y el orden” ya no funcionan como antes. China (que ya presta más dinero que el Banco Mundial a otros países) ha creado nuevas instituciones financieras globales como el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII) y el Banco de Desarrollo BRICS como nuevas alternativas (complementarias en la visión China) a las viejas y desgastadas instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI), mismo que ya sopesa mudar sus oficinas centrales al país asiático.

Mientras la poderosa banca china es vista con escepticismo en occidente; la tecnología blockchain (la base del Bitcoin) está cambiando las reglas del financiamiento mundial, logrando que sea posible prescindir de autoridades (bancarias) centrales para transferir grandes sumas de dinero en a través de Internet. Aunque muchos economistas dudan que las llamadas cripotdivisas como el Bitcoin puedan jugar un papel benéfico en la economía mundial, es notorio que a pesar de su volatilidad, su aceptación o prohibición en Asia aparece como factor clave en la eventual adopción internacional.

3. Guerra de Tecnologías y Multipolaridad Científica

Curiosamente, naciones como Rusia o incluso Venezuela están creando sus propias criptodivisas. Las naciones soberanas están compitiendo para dominar en diversas áreas tecnológicas como la inteligencia artificial y la supercomputación. El anuncio reciente de Trump: Estados Unidos regresará a la Luna, es señal de que se ha desencadenado una nueva batalla por la supremacía tecnológica y científica.

Con países como Irán aumentando sus publicaciones académicas (de 800 papers en 1996 a 39000 en 2017) o la India, que ya cuenta con uno de los programas espaciales más activos del mundo; lo que está en juego a nivel geopolítico es que las potencias regionales compitan en materia científica y tecnológica para volverse proveedoras de los países en sus respectivas esferas de influencia, tanto de infraestructura civil, bienes de consumo y equipos digitales pero también de tecnología armamentística.

Esto podría conducir a la creación de espacios tecnológicos regionales cerrados en los que cada potencia y sus aliados limiten (y protejan celosamente) el flujo de sus respectivas tecnologías e información. La censura en ambos lados del Océano Atlántico a los medios rusos y el bloqueo de las redes sociales como Facebook y Twitter en China es una muestra del inicio de dicha fragmentación, que podría llevar incluso a la balcanización del Internet.

4. México Cosecha lo que Sembró

En la esfera de influencia estadounidense, si las (re)negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC-AN) no tienen éxito en 2018, México y quienes han invertido en su economía sufrirán mucho más que Estados Unidos, Canda o Quebéc. El “menos que estelar” desempeño de México en el TLC-AN ha sido una situación agridulce para el país: aunque aumentó significativamente la manufactura, el TLC provocó el desmantelamiento del campo mexicano y la humillación militar al abrir la caja de Pandora de la “guerra contra el narcotráfico”, principalmente gracias al libre tránsito de mercancías (no de personas) que facilitó la explosión del libre flujo de cocaína al mercado estadounidense.

Por su fuera poco, desde la entrada en vigor del TLC en 1994, todos los gobiernos de México han profundizó la miseria, expulsando tantos migrantes que el país perdió más 30 millones de mexicanos; además las administraciones mexicanas han desapareció la banca nacional (elementos con los que China logró su ascenso global) y sobre todo aumentó la dependencia de México para con Estados Unidos, tanto en el plano económico como el militar.

Debido a esta exagerada dependencia, paradójicamente la posible cancelación del TLC (o la entrada de otro TLC aún más nocivo para México) junto a la impredictibilidad de un presidente como Trump, quien ha decidido regresar las relaciones de EU y México a la normalidad histórica; serán un factor de riesgo para el cada vez más pobre país latinoamericano pero también para la región de Norteamérica, donde los separatismos al “estilo catalán” comienzan a asomarse.

5. Los Supremacismos en Medio Oriente

Para finales del 2017, el autoproclamado Califato Islámico prácticamente ha colapsado por completo en Siria, gracias a los esfuerzos de la alianza entre Siria, Irán, Rusia y Hezbollah. Esto ha permitido que más de medio millón de refugiados sirios puedan volver a su país, según cifras de Naciones Unidas.

Sin embargo, el Estado Apartheid de Israel teme que la creciente influencia de Hezbollah e Irán en el Medio Oriente, particularmente en Siria y Líbano, se conviertan en un desafío para su seguridad nacional. Como explican los analistas de South Front, la cuestión clave es que los militares israelíes entienden que Hezbollah es mucho más poderoso de lo que era hace una década, habiéndose transformado en una organización militar plural, fuerte y experimentada, con decenas de miles de tropas (incluyendo cristianos) que tienen la capacidad de movilización y combate necesaria para oponerse a otra invasión terrestre israelí en el Líbano.

Con el Estado Islámico cada vez más ausente en la región, es muy probable que la alianza de los tres supremacismos globales: Israel (Sionismo), Arabia Saudita (Wahabismo) y Estados Unidos (Supremacismo WASP) estén conspirando para comenzar una nueva guerra en Medio Oriente.

6. Terrorismo en el Resto de Asia

En Filipinas, el intento del Estado Islámico de establecer su gobierno en la isla de Mindanao fue neutralizado por el gobierno de Rodrigo Duterte. La amenaza ha sido contrarrestada con éxito en esta nación, al menos por el momento.

Pero en 2018, el terrorismo continuará su retirada desde Medio Oriente rumbo a otras regiones como Asia central y el sudeste asiático. Esta amenaza notable para la estabilidad de la región ha sido reportada en los medios internacionales como el imprevisto “surgimeinto” de yihadistas provenientes de países como Uzbekistán, Tayikistán y más notablemente miembros chinos de la etnia uigur, provenientes dela región autónoma de Xinjiang, China.

Como explica el analista Alfredo Jalife: “Tras la derrota en Alepo (Siria) y el sitio de Mosul (Irak), sería un grave error de juicio considerar liquidados a los yihadistas, ya que, en la cama de agua del gran Medio Oriente, se reagrupan en Noráfrica y se consolidan en los linderos de China, India y el sudeste asiático.

Tomando en cuenta que en el 2017, El Estado Islámico realizó por primera vez en su historia una declaración amenazadora contra el gobierno chino, en 2018 podríamos ver una confrontación abierta entre el yihadismo y Beijing.

7. Las Dos Coreas

El programa nuclear de Corea del Norte ha sido el centro de atención mediática internacional durante 2017. Corea del Norte ha realizado pruebas nucleares y ha probado un misil balístico intercontinental, que supuestamente tiene al alcance cualquier objetivo en el territorio continental de los Estados Unidos (e incluso México). A pesar de la retórica agresiva de los gobernantes norteamericanos Trump y Videgaray, así como la imposición de sanciones adicionales, las dos Coreas han avanzado lentamente hacia una resolución pacífica.

Sin embargo, Corea del Norte parece decidida a convertirse en una potencia nuclear cueste lo que cueste. El líder norcoreano, Kim Jong-un entiende que la supervivencia de su país depende del desarrollo de armas nucleares. La intervención occidental bajo la falsa excusa de las “armas de destrucción masiva” en Iraq terminó con la ejecución de Saddam Hussein, después de lo cual el país árabe fue devastado por la guerra, costando la vida de 2,7 millones de iraquís. Corea del Norte (que ya fue bombardeado en la década de 1950 con 635 mil toneladas de bombas estadounidenses) no quiere sufrir el mismo destino.

Si Norcorea se consolida como potencia nuclear, será un fuerte golpe para la imagen de Estados Unidos como el autoproclamado “garante de la paz mundial”. En 2018, China y Rusia continuarán fortaleciendo sus posiciones militares y diplomáticas en la región. Es muy probable que Corea del Norte, bajo la sombra de la alianza Sino-Rusa, se convierta en un estado nuclear pleno; a menos de que Estados Unidos intervenga, ya sea invadiendo la península, o usando el arte de negociar.

Fuentes:

CNBC (2018, 02 de enero). 2018 will bring a disastrous geopolitical event that rivals the 2008 financial crisis, says foreign policy expert Ian Bremmer. Recuperado de: https://www.cnbc.com/2018/01/02/2018-may-bring-disastrous-geopolitical-event-says-eurasia-group.html

South Front (2017, 30 de diciembre). Military and Political Trends Of 2017 That Will Shape 2018. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=7eMudxgAeKI