El Surf-Rock y su origen oculto en el Medio Oriente

Grafitis en las calles de Beirut, Libano


Ensenada, Baja California. 31 de marzo de 2019 (Informe § Hokana).-  Si existe un sonido definitivamente californiano es el sonido de la música surf.

Y su origen es Misirlou (1963), canción atribuida a Dick Dale y al grupo los Del-Tones, considerada el comienzo de este popular sub-género del rock estadounidense.

Sin embargo, el estremecedor sonido no es una creación original de Dale. La icónica pieza se remonta a una vieja melodía de orígenes inciertos.

La primera grabación conocida de la canción fue realizada en 1927 por Tetos Demetriades, un músico de Rebético; oscuro género musical estrechamente relacionado al colapso del antiguo Imperio Otomano.

En 1930, el artista Michalis Patrinos grabarían una versión de Misirlou (quizás el primer “cover”) en Atenas, Grecia. La grabación se convertiría en una de las versiones más populares en aquella época y en dicha región.

Versión de Michalis Patrinos

La letra (que notoriamente ha desaparecido de la versión surf) se atribuye oficialmente al mismo Patrinos, oriundo de Smyrni (municipio sureño del área metropolitana de Atenas) y la temática de sus versos es universal: el (des)amor de una mujer.

Misirlou (Miserlou o Musurlu), significa la mujer de Misiri, palabra en árabe (y griego) para designar a Egipto.

Como sucede con muchas canciones folclóricas, el compositor (o probablemente compositora) original de la melodía rebética nunca ha sido identificado.

La misteriosa mujer de Egipto

El rebético se originó con la disolución del Imperio Otomano (cuya diversidad étnica era notable). Con la configuración de nuevos Estados–Nación, de pronto, aquellos que quedaron a medio camino entre dos naciones o culturas distintas fueron condenados al desarraigo o a la marginación (un fenómeno similar daría forma al género blues en EU). Fue entonces cuando apareció esta nueva tradición musical, denominada genéricamente como “rebético”.

La aparición de las primeras casas discográficas en el Medio Oriente a finales del siglo XIX, permitió el registro de la riquísima y sincrética tradición musical de los pueblos que habitaban los territorios de la antigua administración otomana; paradójicamente, estos avances técnicos complicaron su historia regional, dispersando la difusión de las distintas tradiciones musicales de la región. La melodía “oriental” de Misirlou ha sido tan popular durante tanto tiempo que muchas personas de distintas nacionalidades a lo largo del Mar Mediterraneo, desde Marruecos hasta Líbano y pasando por Grecia, aseguran que se trata de una canción popular y original de su propio país. También existen versiones sirias, armenias y turcas.

Música del Mar

Dick Dale, cuyo nombre real era Richard Anthony Monsour, era mitad libanés (por parte de su padre), y aprendió a tocar el instrumento conocido como “Úd” o “Laúd Árabe” antes que la guitarra. Y en sus propias palabras, creció escuchando esas melodías.

“Escuché la canción por primera vez cuando era niño. Solía ver a mi tío tocarla en el laúd mientras otro tío lo acompañaba en el derbake, un tambor árabe en forma de campana que se sostiene en el regazo…”, explicaría el propio Dale en una entrevista para el portal The Guitar.

“Cuando la sección rítmica entra es cuando la bailarina de vientre sale al escenario a bailar. Misirlou es una canción árabe de amor”, aseguró Dale.

De hecho, Misirlou se basa en la antiquísima escala arábiga “Hijaz Kar” o “Doble Armónica”, de sonido “exótico” para los occidentales, cuyo origen puede rastrearse hasta la región de Hijaz, en el oeste de Arabia Saudita. La popular melodía primero influenció la música flamenca en España (vía el Califato de Córdoba) y por lo tanto el Fandango Veracruzano (Does Ritchie Valens ring a bell?).

En 1963, Dick Dale sería catapultado a la fama cuando interpretó “Misirlou” en “El Show de Ed Sullivan“. Y dicha escala (también conocida como Escala Bizantina o Mayor Gitana) pasaría a formar parte de la música popular californiana, el Surf-Rock.

En las últimas décadas Misirlou renovó su popularidad al formar parte de la banda sonora de la película Pulp Fiction, la obra maestra de Quentin Tarantino, quien curiosamente contrajo matrimonio el año pasado con la modelo iraní Daniella Pick.