El Enroque Ruso de Vladimir Putin

Ensenada, Baja California. 30 de enero de 2020 (Informe § Hokana).-   Fue una jugada inesperada. El gabinete ruso completo renunció. Sucedió un día antes de que Vladimir Putin pronunciara su informe presidencial anual y describiera una lista de cambios constitucionales.

El discurso provocó una reorganización de todo el gobierno de Rusia.

El plan de Putin es delegar parte del enorme poder de la presidencia a la legislatura y al «Consejo de Estado», y al mismo tiempo reforzar la capacidad del Tribunal Constitucional para controlar al órgano legislativo.

Como reporta la agencia rusa TASS:

Putin presentó una serie de iniciativas que cambian el marco de las estructuras de poder en todos los niveles, desde las autoridades municipales hasta la presidencia. Las iniciativas estipulan en particular que se ampliarán los poderes de los poderes legislativo y judicial, incluido el Tribunal Constitucional. El presidente también propuso ampliar el papel del Consejo de Estado ruso. Putin sugirió dar a la Duma Estatal (la cámara baja del parlamento) el derecho de aprobar el nombramiento de los cargos de Primer Ministro, Viceprimer Ministro y Ministros del país.

La sorpresa más grande fue la respuesta de Dmitri Medvedev (ahora ex-Primer Ministro), quien disolvió el gobierno voluntariamente y renunció a su cargo.

En cuestión de horas, Putin recomendó al jefe del Servicio de Impuestos Federales, Mikhail Mishustin, como Primer Ministro. La Duma del Estado aprobó la recomendación de Putin y Mishustin fue juramentado por Putin ese mismo día.

Si bien todo sucedió de repente, los cambios no fueron del todo inesperados en Rusia. Estos cambios se habían discutido durante meses previos al discurso de Putin. Y ha quedado claro durante los últimos años que se trata de la segunda fase del plan del presidente ruso para, primero, rescatar a la nación rusa, y luego, a largo plazo, rehacer al Estado ruso antes del fin de su cargo como presidente.

La primera fase fue salvar a Rusia del colapso económico, social y demográfico. Como destaca la BBC, luego de la caída de la URSS a finales de la década de 1980, los indicadores sociales estaban bajo el suelo. El alcoholismo se disparó, la tasa de natalidad se desplomó e incluso la tasa de mortandad superaba los nacimientos rusos.

Putin se hizo del control político absoluto dentro del Kremlin para recuperar el control sobre los recursos estatales estratégicos y así reconstruir el tejido social (y militar) de Rusia, devolviendo la esperanza a un país que lo necesitaba con desesperación.

Analistas adversos, tanto nacionales como extranjeros, criticaron constantemente a Putin por sus tácticas. La dependencia de Rusia de sus sectores de productos primarios para revivir su economía fue vista como una debilidad estructural (el propio Obama descalificaba a Rusia como un «país débil que solo vende armas y gas«). Pero, una evaluación honesta de la situación plantea la pregunta: «¿De qué otra manera Putin iba a alejar a Rusia del borde del abismo?»

Dichos expertos rusófobos nunca parecen tener una respuesta.

En este sentido, la renuncia del gabinete ruso se presentó mediáticamente como prueba de que Putin está consolidando su poder totalitario. Los medios occidentales reportaron al unísono que al eliminar la restricción presidencial de dos períodos consecutivos se allanaría el camino para la permanencia de Putin en el cargo después de que su mandato actual expire en 2024.

Esto, como casi siempre cuando se trata de Rusia, es lo contrario a la verdad. La recomendación (que se someterá a votación) de Putin fue eliminar la palabra «consecutivos» del artículo constitucional que estipula que el presidente solo puede cumplir «dos mandatos consecutivos» (esto dejaba abierta la posibilidad de volver a la presidencia en un tercer mandato siempre y cuando no fuera consecutivo). Con la nueva reforma «dos mandatos y punto final» el límite será absoluto.

Así se garantizaría que nadie pueda gobernar Rusia como lo ha hecho Putin (quien volvió a su tercer mandato después del Presidente Medvedev).

Putin entiende que la presidencia rusa bajo la constitución actual es muy poderosa y deja al país vulnerable si algún presidente que no sea patriota llega al poder.

El giro des-colonizador

Ahora bien, estos eventos de los últimos días en Rusia son el resultado final de años de trabajo por parte del presidente ruso para purgar al Kremlin de lo que el analista The Saker llama «La Quinta Columna Atlantista«.

Desde la década de 1990, tras el colapso soviético, la burocracia entrenada por el Fondo Monetario Internacional se apoderó del Banco de Rusia, y diversas empresas estatales fueron privatizadas (casualmente muy parecido a los que sucedió con la llegada de la «democracia» mexicana), lo que dio origen a una camada de oligarcas rusos más interesados únicamente en la fortuna personal (similar también al México de los 90s con sus privatizaciones y nuevos multimillonarios). Esto garantizó una política interna y externa caótica que no iba de acuerdo con las necesidades de Rusia sino los intereses del «capital internacional» (incluyendo cadenas de comida rápida).

Con la llegada de Putin todo comenzó a cambiar.

El ascenso de los oligarcas rusos se dio gracias a una mezcla de jugosos negocios y corrupción política descarada. Uno de esos oligarcas, Vladimir Gusinsky, usó su dinero para financiar un canal llamado NTV. La programación era muy crítica con Putin. Una de las formas en que Gusinsky hizo escarnio del entonces recién llegado presidente fue con un burlón espectáculo televisivo de marionetas llamado «Куклы» (Muñecos) que se transmitió hasta el 2001.

En uno de los episodios, Putin es despertado por un miembro del gabinete que le informa que ya no es presidente de Rusia, y que Bill Clinton asumirá el papel porque la ONU y la OTAN lo consideran más apropiado para la nación. Entonces Putin (en versión marioneta) transmite un mensaje patriota alentando a los rusos a defender a Rusia haciendo uso de cualquier medida: «Desde borrar a los chechenos del mapa o ser amigos de Saddam».

En solo unos meses, Gusinsky se encontraba repentinamente bajo investigación por evasión de impuestos, sus oficinas fueron allanadas en una demostración de fuerza y no tuvo remedio más que quedar exiliado en Londres. Finalmente NTV fue vendido y ahora Russia Today es el referente mediático ruso a nivel nacional e internacional.

No está de más mencionar que 20 años después, Saddam está muerto (algo que Putin no ha permitido con Al-Assad), el caótico Medio Oriente y el radicalismo musulmán en Chechenia aumentaron en su nivel de amenaza para con Rusia (tan solo días antes de finalizar 2019, radicales chechenos se adjudicaron un tiroteo cerca del cuartel general de la inteligencia estatal).

Ha sido un camino largo y difícil pero Putin logró forzar a los oligarcas rusos a largarse del país o trabajar en conjunto por el interés nacional.

Por si fuera poco, otra reforma propuesta por Putin será que el eventual presidente tiene que haber vivido en Rusia durante los últimos 25 años antes de ser ser candidato electoral, esta quizá sea una de las reformas más importantes.

Gusinsky no estaba del todo equivocado, lo que más teme Putin para Rusia es que Occidente haga todo lo posible para colocar a un oligarca (o a alguien cercano a ellos) en su lugar.

Zar Geopolítico

En la segunda fase del proyecto «Putin», vino la reunificación con Crimea, el comienzo de una jugada geopolítica excepcional.

Contrariamente a la opinión popular, a Rusia no le conviene ver los precios del petróleo tan altos, al menos no en la coyuntura actual.

Debido a que la enrome ventaja comparativa de Rusia en cuanto a la producción de petróleo y gas, la relación con todos los demás países vecinos puede abrirse paso usando la energía fósil no como burda mercancía comercial, sino como activo geoestratégico para establecer conexiones con nuevos socios (vía gasoductos y oleoductos) y abriendo nuevos mercados para las empresas rusas usando al enorme cantidad de gas (es decir de energía barata) como atractiva moneda de cambio en un tratado comercial binacional o regional.

Los gasoductos que ya comienzan a abastecer de energía tanto a Europa como a China son un ejemplo de la pragmática visión energética rusa. Especialmente en el caso de China, el acuerdo gasífero es parte de una alianza estratégica que atenta con los intereses estadounidenses al unificar rutas comerciales con los proyectos complementarios de la Ruta de la Seda china y la Unión Euroasiática rusa.

Si las reformas propuestas por Putin tienen éxito, ahora será el «Consejo de Estado» el que continúe vigilando está ambiciosa política internacional. Y como ya explicamos, mientras tanto, el congreso (la Duma), ratificará y vigilará al gabinete encargado de la política social al interior del país.

Todo esto es parte del desarrollo de la Nueva Rusia que el presidente actual no quiere ver interrumpido, incluso si él mismo no sobrevive como actor en la geopolítica euroasiática y global.

Quizá fue la suerte la que puso a un líder con el patriotismo y el talento necesario para ejercer ese poder de manera responsable. Pero es Putin el que quiere asegurar que Rusia no tenga que depender de la llegada de otro líder igual.

Putin está mostrando nuevamente previsión y prudencia al presionar para que estos cambios sucedan ya. Una muestra de que se siente lo suficientemente cómodo como para efectuar los cambios más importantes de su país a plena luz del día e incluso, sometiéndolos a votación.

Contrastemos eso con la artimaña y la traición política tras bambalinas del trumpismo y los juicios políticos en Washington, y entenderemos las distancias en el eventual destino de ambas naciones.

Fuentes:

Gold and Goats (2020, 17 de enero). Putin’s Now Purged the West from the Kremlin. Recuperado de: https://tomluongo.me/2020/01/17/putin-purged-west-kremlin/

Rantt Media. (2017, 30 de mayo). How Russia Became Ruled By Corruption And Vladimir Putin. Recuperado de: https://rantt.com/how-russia-became-ruled-by-corruption-and-vladimir-putin