En defensa de la propaganda y por un NOTIMEX multilingüe

Campaña publicitaria de Rusia Today en 2010. "¿Cuál es el arma más poderosa?"

Por Alan Gómez

Ensenada, Baja California. 4 de febrero de 2019 (Informe § Hokana).-   El canal de noticias Russia Today (RT) comenzó a transmitir en el idioma inglés a finales del 2005. Sus costos de financiamiento eran proporcionados en parte con inversión estatal y en parte con inversión privada. En realidad, el gobierno ruso alentó a los bancos y empresas “nacionalistas” (es decir, cercanas al Kremlin) a invertir en el canal, lo que garantizó uniformidad editorial en el medio de comunicación.

A partir de entonces, el canal comenzó su transmisión las 24 horas: noticias, reportajes y hasta documentales. Algunos comunicadores estadounidenses de renombre comenzaron a trabajar codo a codo con colegas rusos. Pero RT permitió a sus reporteros y locutores (angloparlantes en especial) brindar una perspectiva extremadamente crítica, una que rara vez se asomaba en la prensa norteamericana: reportajes de investigación sobre los transgénicos y Monsanto, sobre el programa de ejecuciones extrajudiciales con drones durante la Administración de Obama, sobre la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) e Israel; son solo algunos ejemplos del incisivo trabajo periodístico que ha producido RT.

Y por supuesto, desde sus inicios, la cadena cubría la agenda del presidente y las fuerzas armadas rusas, siempre desde una perspectiva favorable al Kremlin; criticando ferozmente las intervenciones estadounidenses y europeas en Medio Oriente, mientras se resaltaban los logros rusos en la lucha contra el terrorismo. Todo en la lingua-franca del mundo: el idioma Inglés.

Multipoar y multilingüe

De forma paralela, RT ha puesto en marcha canales de noticias en lengua árabe, en español y francés, ademas de portales digitales de noticias en alemán y mandarín; transmitidos y operados desde Moscú, y con una agenda mediática similar a la de su versión anglófona; pero adaptándose a las geografías lingüísticas correspondientes. Un modelo similar daría paso a la exitosa Sputnik.

No se han realizado estudios independientes del alcance global de la prensa rusa; pero en 2012, RT ya era el canal extranjero de noticias más visto en Estados Unidos; para el 2013 alcanzó mil millones de reproducciones en Youtube; en 2014, y a pesar de la crisis ucraniana, el culto al Presidente Putin se había consolidado; en China, su popularidad rivalizaba con la del presidente Xi Jinping y en 2015 su fama se extendía hasta el Medio Oriente.

Finalmente, en 2016, un mes antes de la elección presidencial en Estados Unidos, cuando la mayor parte de la prensa norteamericana todavía garantizaba el triunfo de Clinton; una enorme manta con un retrato del presidente ruso acompañado de la leyenda “Pacificador (Peacemaker)” se había desplegado misteriosamente en un icónico lugar de Nueva York.

Puente de Manhattan (Manhattan Bridge) que conecta con Brooklyn en Nueva York.

Era más que suficiente. Para el año 2017, la campaña contra-mediática (que acusaba a los medios rusos de “propaganda“, “guerra desinformativa” e “intervencionismo” en EU y a nivel global) se había desatado

Sin embargo, a pesar de lo que puedan pensar los críticos de la Rusia de Putin, la misma pregunta: ¿Propaganda o periodismo? puede esgrimirse contra cada una de las cadenas o corporaciones mediáticas internacionales.

En muchos sentidos, Al-Jazeera, que transmite en Inglés desde Doha, Catar; Deutsche Welle, con su señal en Español desde la capital alemana; CGTN y Xinhua desde China; Hispan TV y Press TV de Irán o Telesur desde Venezuela: todas, cadenas bilingües o multilingües, básicamente funcionan como instrumentos de política exterior para sus respectivas naciones y ofrecen noticias e información global o regional desde una perspectiva alineada con los intereses geopolíticos de quienes financian el medio de comunicación.

Estados Unidos no es la excepción. En la actualidad se reconoce abiertamente que la administración de George Bush utilizó la farsa de las “Armas de Destrucción Masiva” para justificar la guerra del 2003 en Irak, y que los grandes medios de comunicación privados y en teoría “independientes”, se usaron como una “unidad de propaganda dedicada y bien armada“.

Guerra civil-informativa

Pero incluso ahora, en esta etapa de polarización al interior de Estados Unidos, es evidente como el Presidente Trump, a través de la cadena Fox News y los portales digitales Infowars y Breibart (éste último editado por Steve Bannon, ideólogo y ex-asesor trumpista) “propaga” la defensa de sus ideas y proyectos en contra de sus adversarios políticos; adversarios como Hillary Clinton, ex-secretaria de Estado y candidata demócrata que recibió apoyo mediático (y 25 millones de dólares) por parte de figuras como el propietario de Univision, el magnate multimillonario Haim Saban.

Por su parte, analistas como Brent Bozell, fundador del Media Research Center en EU, se han referido a CNN como la “Clinton News Network” (Red de Noticias Clinton), criticando la excesiva y evidente inclinación de la cadena para con el Partido Demócrata durante la elección presidencial del 2016 (y a la fecha).

Entonces, la profunda división entre dos bloques político-mediáticos (propagandísticos, si se quiere) al interior de Estados Unidos, se concatena con la emergente lucha multipolar en el escenario internacional, una lucha de bloques (geo)políticos pero también mediáticos, que combaten entre sí, en un campo de batalla de información (o desinformación) global.

México (otra vez) rezagado

El actual presidente mexicano ya fue víctima de una campaña mediática que paró en seco su triunfo legítimo en 2006. Aunque las redes sociales han permitido el contra-ataque informativo al interior del país (y por lo tanto la toma de poder en 2018), es necesario prepararse para el campo de batalla informativo a nivel internacional (si es que se quiere evitar la eventual trampa de la “Paradoja Informativa del Caribe”: la nación más pobre y con más hambre en la región no es la “socialista” Venezuela; sino la “capitalista” Haití, país que no recibe ni la mitad de la cobertura mediática que recibe Venezuela), una trampa que ya comienza su etapa germinal en portales digitales estadounidenses.

Como parte de nuestra serie “En defensa de la propaganda“, en Hokana proponemos la implementación de un modelo similar al de Euronews, conglomerado europeo creado en 1993 que cubre la agenda noticiosa desde la perspectiva (de la Unión) europea.

Una (sola) voz diversa

Debido a la diversidad lingüística regional, Euronews produce contenido audiovisual en distintos idiomas “naturales” o de origen, pero cada video y nota se difunde y retransmite en 13 traducciones e interpretaciones distintas.

Sus programas son creados por una sala de redacción de periodistas bilingües, provenientes de hasta 30 países distintos, quienes llevan a cabo la técnica de doblaje conocida como voice-over (voz superpuesta) que permite escuchar la voz de quien aparece a cuadro, y segundos después una traducción oral, como si se tratara de una interpretación instantánea,
lo que permite que audiencias francesas, por ejemplo, reciban la misma información que las audiencias españolas, cada una en su lengua oficial.

Sin embargo, el alcance de Euronews también apunta más allá de la Unión Europea: como muestra, sus portales en árabe y ruso, y más recientemente, el lanzamiento de un canal de noticias pan-africano.

Notimex vía Youtube

En el caso de México, el candidato ideal es la Agencia de Noticias del Estado Mexicano (Notimex).

La popularidad de las conferencias del Presidente Obrador debe ser aprovechada por la agencia en las plataformas digitales, cuyo portal en Youtube recibe buena parte de las miles de vistas que se generan cada día. El famoso sitio (propiedad de Google) cuenta con la función para subtitular el material subido, y también existen proyectos como la plataforma Amara, que permiten colaboración abierta de usuarios para el subtitulaje audiovisual.

Ambas posibilidades pueden explorarse; sin embargo, tratándose de información potencialmente sensible y vulnerable al sabotaje, lo más recomendable para entrar (con austeridad) en el campo de batalla informativo dominado por las cadenas televisivas multilingües como CNN, BBC y, por supuesto, RT; es la creación de un departamento de traducción y doblaje profesional que se encargue de conformar, al menos cuatro canales (y en cuatro idiomas) adicionales para Notimex. Las lenguas propuestas, se justifican a continuación desde la perspectiva del proyecto obradorista.

1.- INGLÉS. No es necesario explicarlo, la lingua-franca del mundo y la lengua del principal socio comercial de México; de hecho, Notimex ya publica boletines en inglés esporádicamente; pero ni siquiera la anglofilia inherente al modelo neoliberal de pasadas administraciones le permitieron a la agencia crear proyectos bilingües sólidos (por alguna razón Notmiex renta sus estudios de grabación multimedia).

2.- MANDARÍN. China ya ha superado a Estados Unidos en términos de producto interno bruto ajustado a la paridad del poder adquisitivo. Pero más allá del debate por la nueva lengua global; a diferencia de Estados Unidos, China apenas comienza su transición de economía de manufactura a economía de servicios. Lo que augura potencial de crecimiento económico chino (y estancamiento estadounidense).

Precisamente, cierta actividad económica que incumbe al sector servicios mexicano ha crecido notoriamente en China durante las últimas dos décadas: el turismo.

En el primer año del nuevo milenio, los ciudadanos chinos realizaron la modesta cifra de 10,5 millones de viajes al extranjero. En 2017, la cifra fue de 145 millones: un aumento notable de 1,380%. Sin embargo, actualmente menos del 10% de los ciudadanos chinos (unas 100 millones de personas) poseen un pasaporte, en contraste con el 40% ciento de los estadounidenses y 76% de los británicos.

Claramente, el potencial para la explosión de crecimiento en el turismo chino en el extranjero (la población de china es de 1,415 millones de habitantes) es asombroso. El Instituto de Investigación en Turismo de China (COTRI por sus siglas en inglés) estima que los viajes al exterior aumentarán a más de 400 millones en 2030.

Aunque México ya es el destino predilecto del turismo chino en Latinoamérica, y también el principal socio comercial de China en la región; malos entendidos de la etapa neoliberal como el Dragon Mart y el Tren México-Querétaro son muestra de la necesidad de una comunicación más eficiente, comunicación que debe incluir a los medios masivos.

3.- FRANCÉS. Es el segundo idioma extranjero más aprendido en el mundo después del inglés, idioma oficial en las Naciones Unidas, la Unión Europea, la UNESCO, la OTAN, el Comité Olímpico Internacional, la Cruz Roja Internacional y los tribunales internacionales.

Más de 220 millones de personas hablan francés, repartidos en diversos países de cinco continentes, incluyendo una región geopolítica y corredor migratorio clave para México: el Mar Caribe, que comprende países como la Guyana y las Antillas Francesas (vecinas de Venezuela y su inevitable intervención), así como Haití (Baja California llegó a refugiar cerca de 20 mil haitianos).

Logo de la Unión cultural México-Quebec (1939)
que mezcla ambos símbolos nacionales

Pero además está Quebéc (los “Latinos del Norte” y la cuarta “nación” del T-MEC), donde la cultura franco-canadiense resiste contra el dominio anglosajón (lingüístico pero también político-económico).

Bombardier, empresa quebequense que ya tiene una fuerte presencia en México, aseguró “pleno interés” en las licitaciones del Tren Maya. Para México, la relación con Quebec, es en definitiva una que debe rescatarse.

Aunado a la importancia regional, de acuerdo a la Federación Internacional de Profesores de Francés, se estima que para el 2050 habrá más africanos que ciudadanos franceses haciendo uso del idioma (al menos como lengua vehicular); por lo que un canal en este idioma permitiría establecer un puente de comunicación en una región de mucha diversidad lingüística e históricamente olvidada por la diplomacia neoliberal.

4.- MAYA. Y finalmente: aunque impensable para la doctrina neoliberal, una deuda del Estado mexicano (y una oportunidad evidente para cualquier gobierno de izquierda) es la inclusión de una lengua maya (o varias), que debe considerarse (al unísono del resto de las lenguas indígenas de México) no solo como política de inclusión sino como herramienta de integración regional.

Aunque lo grados de inteligibilidad entre las lenguas mayenses son muy variables; las comunidades mayas de Guatemala que hablan quiché, por ejemplo, tienden a ser multiétnicas y por lo tanto muchas veces multilingües.

Y aunque esto no garantiza necesariamente identificación o solidaridad inmediata para con los mayas del Yucatán; si se complementa con la acertada agenda de inversión en Centroamérica por parte de la actual administración mexicana, entonces la comunicación en lengua(s) maya(s) de los proyectos de desarrollo e infraestructura serán un paso más hacia la (re)integración de Mesoamérica (y sus antiguos reinos): Tikal en Guatemala, Copán en Honduras, Caracol en Belice, Tazumal en El Salvador, a través de la evolución natural de la ruta del Tren Maya, el potencial geopolítico del obradorismo.