Ningún arma rezagada: guerra híbrida estadounidense en China

Por Pepe Escobar.

Ensenada, Baja California. 27 de febrero de 2020 (Informe § Hokana).-  La Nueva Ruta de la Seda, o BRI por sus siglas en inglés (Belt and Road Initiative) fue lanzada por el presidente Xi Jinping en 2013, primero en Asia Central (Nur-Sultan) y luego en el sudeste asiático (Yakarta).

Un año después, la economía china finalmente superó a la de EU si se mide a valores de paridad de poder adquisitivo. Inexorablemente, año tras año desde el comienzo del milenio, la participación de los Estados Unidos en la economía mundial se ha reducido, mientras que la de China aumenta.

China ya es el centro de la economía global y el principal socio comercial de casi 130 naciones.

Mientras la economía de EU se ahueca y la financiación al estilo «casino» del gobierno de EU (mercados de «recompra» incluidos) se ven cada vez más como una pesadilla distópica, el Estado-Civilización llamado China avanza en innumerables áreas de investigación tecnológica, entre otras cosas debido al proyecto «Made in China 2025«.

China ya supera en gran medida a los EU, en las solicitudes de patentes, por ejemplo. Y produce al menos 8 veces más graduados al año de las áreas «STEM» (Ciencia, Tecnología, Ingeniera y Matemáticas) que los EU, ocupando el estatus del nuevo principal contribuyente a la ciencia global.

Una gran variedad de naciones de todo el Sur Global se sumaron para formar parte del «BRI», cuyo alcance está previsto hasta el 2049 (los chinos piensan a largo plazo). Solo el año pasado, las empresas chinas firmaron contratos por valor de hasta $128 mil millones en proyectos de infraestructura a gran escala en docenas de naciones.

Este competidor económico para EU está ocupado tratando de volver conectar a la mayor parte del mundo al siglo XXI, una versión completamente digital (vía 5G) de un sistema comercial que estuvo en su apogeo durante más de un milenio: las antiguas Rutas de la Seda euroasiáticas.

Inevitablemente, esta situación es algo que los intereses entrelazados de las clases dominantes en los Estados Unidos simplemente no aceptarían.

BRI como una “pandemia”

Mientras los sospechosos de siempre se preocupan por la “estabilidad” del Partido Comunista Chino (PCCh) y la administración de Xi Jinping, la realidad es que el liderazgo en Beijing ha tenido que lidiar con una acumulación de problemas extremadamente severos: una epidemia de gripe porcina que mató ya la mitad del ganado; la guerra comercial inventada por Trump; la empresa Huawei acusada de extorsión y a punto de ser impedido de comprar chips fabricados en los Estados Unidos; el retorno de la gripe aviar; y finalmente el coronavirus, que prácticamente apagó la mitad de China.

Hay que agregar el incesante bombardeo de propaganda de «Guerra Híbrida» del gobierno de los Estados Unidos, traspasado por la sinofobia aguda. Todos, desde “funcionarios” sociópatas hasta consejeros homónimos, están aconsejando a las corporaciones que es hora de abandonar las cadenas de suministro globales de China, o inventando llamados directos al «cambio de régimen». Y esto incluye cada posible demonización que entre en medio.

No hay barreras prohibidas en la ofensiva total para patear al gobierno chino mientras está caído.

Una ficha del Pentágono en la reciente Conferencia de Seguridad de Múnich declaró una vez más a China como la mayor amenaza, económica y militar, para los EU (y por extensión para Occidente), obligando a una tambaleante Unión Europea (ya subordinada a la OTAN) a estar subordinada a Washington en una nueva Guerra Fría 2.0.

Todo el complejo de medios de comunicación masivos de EU repite hasta el cansancio que Beijing está “mintiendo” y perdiendo el control. Estos piratas descienden a niveles decadentes, racistas, acusan incluso al propio BRI de ser una «pandemia», y a China de “imposible de poner en cuarentena”.

Todo es bastante enriquecedor, por decir lo menos, el zumbido de esclavos generosamente recompensados ​​por un inescrupulosa, monopolista, extractivista, destructiva y depravada oligarquía sin ley que usa la deuda financiera de manera ofensiva para aumentar su riqueza y poder, mientras que las masas más desposeídas en Estados Unidos y el mundo usan la deuda a la defensiva para sobrevivir a duras penas. Como el autor Thomas Piketty ha demostrado de manera concluyente, la desigualdad siempre depende de la ideología.

Estamos inmersos en una viciosa guerra de contra-inteligencia. Desde el punto de vista de los estrategas chinos, el cóctel tóxico actual simplemente no puede atribuirse solo una serie de coincidencias aleatorias. Beijing tiene motivos suficientes para señalar esta extraordinaria cadena de eventos como parte de un ataque coordinado de «Guerra Híbrida», intento de dominio integral contra China.

Ingresamos la hipótesis de trabajo llamada «Mata Dragones»: un ataque con armas biológicas capaz de causar un daño económico inmenso pero protegido por una negación plausible. El único movimiento posible de la “nación indispensable” en el tablero de ajedrez euroasiático, considerando, claro, que dicha nación (Estados Unidos) no puede ganar una guerra convencional contra China, y que tampoco puede arriesgarse a una guerra nuclear.

¿Un arma de guerra biológica?

A simple vista, el coronavirus parece una arma biológica soñada para aquellos obsesionados con causar estragos dentro de China y también rezan por un derrocamiento del régimen comunista.

Sin embargo, es complicado. Este informe del portal Caixin es un esfuerzo decente de rastreo de los orígenes del coronavirus. Ahora, comparémoslo con las ideas del Dr. Francis Boyle, profesor de derecho internacional de la Universidad de Illinois y autor, entre otros, del libro «Biowarfare and Terrorism» (Bioguerra y Terrorismo). Nada menos que el hombre que redactó la Ley Antiterrorista de Armas Biológicas en Estados Unidos de 1989, promulgada por George H. W. Bush.

El Dr. Boyle está convencido de que el coronavirus es un Arma de guerra biológica ofensivaque escapó del laboratorio Wuhan BSL-4 (Nivel de Bio-Seguridad 4), aunque él no asegura si esto se hizo deliberadamente.

El Dr. Boyle afirma:

Todos estos laboratorios BSL-4, ya sean de Estados Unidos, Europa, Rusia, China o Israel están allí para investigar, desarrollar y probar agentes de guerra biológica. Realmente no hay una razón científica legítima para tener laboratorios BSL-4″.

La propia investigación del doctor Boyle condujo a la pequeña cantidad de $100 mil millones (hasta el 2015), gastados por el gobierno de los Estados Unidos en investigación de guerra biológica. “Tenemos más de 13,000 presuntos científicos de ciencias de la vida… probando armas biológicas aquí en los Estados Unidos. En realidad, esto se remonta e incluso precede al 11 de septiembre».

El Dr. Boyle acusa directamente al “gobierno chino, bajo Xi y sus camaradas” de encubrirlo todo “desde el principio”. El primer caso reportado fue el 1 de diciembre, por lo que los comunistas habrían estado sentados sobre el virus hasta que ya no pudieron ocultarlo. Y todo lo que están diciendo es una mentira. «Es propaganda», afirma el científico.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), para el Dr. Boyle, también participa: “Han aprobado muchos de estos laboratorios BSL-4 (…) no puedo confiar en nada de lo que dice la OMS porque el Big Pharma (las empresas farmacéuticas) la sobornan y trabajan confabulados con el Centro de Prevención de Enfermedades (CDC) del gobierno de los Estados Unidos, trabajan confabulados con Fort Detrick”.

Fort Detrick es ahora un laboratorio de guerra biológica de vanguardia, y anteriormente un notorio centro de “experimentación del control mental» de la CIA.

Basta revisar las décadas de investigación en guerra biológica. El «estado profundo» de EU está totalmente familiarizado con los secretos de las armas biológicas. Desde Dresden, Hiroshima y Nagasaki hasta Corea, Vietnam y Fallujah; el registro histórico muestra que el gobierno norteamericano no parpadea cuando se trata de desatar armas de destrucción masiva contra civiles inocentes.

Por su parte, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa del Pentágono (DARPA) ha gastado una fortuna investigando murciélagos, coronavirus y armas biológicas transgénicas. Ahora, convenientemente, como si fuera una espectacular coincidencia divina, los “aliados estratégicos” del DARPA han sido elegidos para desarrollar una vacuna genética contra el coronavirus.

La Biblia neoconservadora escrita en 1996, el «Proyecto para un Nuevo Siglo Americano» (PNAC), declaró inequívocamente:

“Y las formas avanzadas de guerra biológica que puedan ‘apuntar’ hacia genotipos específicos podrían transformar a la guerra biológica del reino del horror al de las herramientas políticamente efectivas”.

No hay duda de que el coronavirus, hasta ahora, ha sido una herramienta políticamente útil enviada por el Cielo, que alcanza, con una inversión mínima, los objetivos deseados del poder global maximizado de EU, aunque sea fugazmente; potenciado por una ofensiva interminable de propaganda, dejando a China relativamente aislada con una economía semi-paralizada.

Sin embargo, la perspectiva trae orden: se estima que hasta 42.9 millones de personas se enfermaron durante la temporada de gripe (resfriado común) 2018-2019 en EU. No menos de 647,000 personas fueron hospitalizadas y 61,200 murieron.

Por su parte este informe del gobierno chino detalla la “guerra del pueblo” contra el coronavirus.

Dependerá de los virólogos chinos decodificar su origen posiblemente sintético. La reacción de China, dependiendo de los hallazgos, tendrá consecuencias devastadoras, literalmente.

Preparando escenario para los furiosos años veinte

Después de lograr redirigir las cadenas de suministro comerciales (vía Tratados de Libre Comercio) para su propio beneficio y ahuecar el Medio Oriente, las élites americanas (y occidentales subordinadas) ahora están mirando al vacío. Y ese vacío les devuelve la mirada. Un “Occidente” gobernado por los Estados Unidos se enfrenta a la irrelevancia. El BRI está en proceso de revertir al menos dos siglos de dominio occidental.

No hay forma de que Occidente y especialmente el “líder del sistema” (EU). lo permitan. Todo comenzó con operaciones sucias que generaban problemas en la periferia de Eurasia: De Ucrania hasta Siria y Myanmar.

Ahora es cuando las cosas realmente se ponen difíciles. El asesinato selectivo del general iraní Soleimani, más el coronavirus («la gripe de Wuhan), realmente prepara el escenario para los furiosos años veinte. La designación elegida para la pandemia en realidad debería ser: WARS (Wuhan Acute Respiratory Syndrome). Esto revelaría instantáneamente el juego como una guerra contra la humanidad, independientemente de su procedencia.

Fuentes:

Strategic Culture (2020, 21 de febrero). No Weapon Left Behind: The American Hybrid War on China. Recuperado de: https://www.strategic-culture.org/news/2020/02/21/no-weapon-left-behind-the-american-hybrid-war-on-china/