Nazis en la Luna

Von Braun, dándole la espalda a su cohete Saturno V

Ensenada, Baja California. 28 de febrero de 2017 (Informe § Hokana).- Un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad. Son las célebres palabras que Neil Alden Armstrong, el famoso astronauta estadounidense, proclamó al convertirse en el primer ser humano en pisar la Luna en 1969, enmarcando para siempre uno de los momentos clave del siglo XX.

Pero Armstrong, recordado por esta frase inmortal, fue solo el rostro más visible del programa. El verdadero cerebro detrás de la hazaña tecnológica que demostraría la supremacía de los Estados Unidos de América en materia aeroespacial, se llamó Wernher von Braun.

Von Braun, apodado el «padre de la era espacial», fue el arquitecto del cohete Saturno V, que impulsó al famoso Apolo 11 para logar el primer alunizaje humano exitoso. En 1976, Von Braun estuvo a punto de recibir la Medalla Presidencial de la Libertad. Pero los asesores del entonces presidente Gerard Ford se opusieron. La razón era simple: Von Braun fue un científico Nazi.

La llegada de un colaborador confeso de la Alemania Nazi al corazón del programa espacial de la Nasa fue fruto de la Operación Paperclip, un programa secreto norteamericano diseñado para reclutar a científicos alemanes que pudieran aportar valor estratégico a los Estados Unidos.

En 1945, mientras la Segunda Guerra Mundial terminaba en Europa, no solo los estadounidenses, sino los franceses, los rusos y los británicos competían para descifrar los secretos de la tecnología nazi, tecnología extremamente avanzada y secreta para la época, cuyo inmensurable poder poseía el potencial para cambiar el curso de la historia.

La pieza calve de la tecnología alemana era el cohete V2, desarrollado por Wernher Von Braun cuando militaba en las filas del nazismo. Repleto de tecnología avanzada, el V2 fue el primer artefacto capaz de salir de la atmósfera terrestre, en otras palabras, de realizar un vuelo sub-orbital.

Un cohete de otro mundo

Y es que casi sin proponérselo, persiguiendo únicamente objetivos balísticos y militares, von Braun había solucionado algunos problemas fundamentales para la futura carrera espacial.

Con un surtidor avanzado para llenar combustible el motor lo suficientemente rápido y sostener el largo vuelo, además de un sofisticado sistema de dirección, el cohete V2 marcó el inicio de la historia de la exploración espacial.

El prodigioso von Braun aportó estos conocimientos, integrándose a la fuerza aérea estadounidense, y en recompensa fue eximido de cualquier culpa por sus actos de guerra como científico nazi; incluyendo las muertes ocasionadas por el uso de su cohete V-2, disparado durante la guerra contra ciudades inglesas y belgas, países aliados a los Estados Unidos.

Pero Las fuerzas armadas estadounidenses no solo usaron los conocimientos de von Braun para continuar el desarrollo de sus cohetes; incluso lo pusieron a cargo para formar un equipo con sus viejos colegas alemanes. Aunque von Braun fue el más reconocido, no fue el único nazi en el programa espacial del ejercito americano. Alrededor de 120 científicos, ingenieros y técnicos alemanes participaron en la Nasa.

Cabo Cañaberal, la plataforma de lanzamiento para las misiones espaciales fue dirigida por Kurt Debus, otro nazi declarado. El Edificio de Ensamblaje de Vehículos, cuyo tamaño supera al del Pentagono y su altura rebasa el monumento a Washington, fue creado por Bernhard Tessman, antiguo diseñador de instalaciones militares en el Centro de Investigación del Ejército Nazi.

La lista no termina ahí. Otro Científico destacado en el programa espacial estadounidense fue el Dr. Hubertus Strughold, pionero en el campo de la medicina espacial y creador de los primeros trajes presurizados, necesarios para sobrevivir al vacío del espacio.

En junio de 1948, Strughold realizó experimentos con animales, principalmente primates, enviándolos al espacio, probando sus trajes espaciales en los simios, y enviándolos encapsulados en la punta de los cohetes V2.

Como es bien sabido, los experimentos para probar la supervivencia de los animales en el espacio fue un paso previo para los viajes espaciales humanos.

Un pequeño paso para un científico nazi…

Fuentes:

Center for the Study of Intelligence of the C.I.A. (2014, 06 de octubre). Operation Paperclip: The Secret Intelligence Program to Bring Nazi Scientists to America. Recuperado de: https://www.cia.gov/library/center-for-the-study-of-intelligence/csi-publications/csi-studies/studies/vol-58-no-3/operation-paperclip-the-secret-intelligence-program-to-bring-nazi-scientists-to-america.html

American Thinker (2015, 01 de marzo). Should the U.S. glorify Nazi scientists? Recuperado de: http://www.americanthinker.com/articles/2015/02/should_the_us_glorify_nazi_scientists.html