¿Tiempo de aprender chino y olvidarse del inglés? La Historia Mundial dice que sí

Ensenada, Baja California. 2 de mayo de 2017 (Informe § Hokana).- El inglés es la Lingua Franca del mundo, el idioma común, adoptado por consenso entre personas y organizaciones que no hablan la misma lengua materna.

Pero el dominio global de la lengua de Shakespeare se debe a tres fenómenos históricos concretos que abarcan ya tres siglos continuos: en primer lugar, la colonización británica que se consolidó en el siglo XIX, permitiendo a los ingleses crear el imperio más grande del mundo (hasta ahora); en segundo lugar, ya entrado el siglo XX, la globalización liderada por Estados Unidos, que ha permitido a las empresas estadounidenses convertir el inglés en el idioma de los negocios y el comercio; y en tercer lugar, debido al Internet, muy probablemente el invento más importante de las últimas décadas, creado a finales del siglo pasado, una historia de éxito americana, pero que continua revolucionando al mundo durante el siglo XXI como la herramienta más inmediata y eficaz de comunicar información, así como plataforma para la creación y difusión de contenido cultural.

Trajeron la espada y la cruz, y también su lengua materna

Sin embargo, basta revisar la Historia de Latinoamérica para entender que las lenguas utilizadas como Lingua Franca en diversas regiones, no son cuestión de practicidad o estética, sino que se derivan de la construcción del poder duro. Por ejmplo en el Imperio Azteca (México en la actualidad) que dominaba Mesoamérica, donde se hablaban hasta 40 lenguas diferentes; con el náhuatl, considerado «superior» por los aztecas, como lengua común; hasta la llegada del colonialismo europeo a las Américas, un colonialismo que no era únicamente británico ni se construyó exclusivamente con el idioma inglés. La lengua francesa (que funcionó como Lingua Franca en Europa debido a la posición dominante de Francia en el viejo continente) dejó su marca linguística en las antiguas colonias francesas, tanto en el Caribe como en Quebec; al igual que la lengua portuguesa lo hizo en Brasil, o la española en Colombia, Argentina y México, entre otros.

Visto desde un punto de vista histórico (y jerárquico), los habitantes de la región mexicana, por ejemplo, tuvieron siempre la necesidad de hablar la lengua de la poderosa élite que controlara el imperio en turno, ya sea el náhuatl central de los caciques aztecas o el castellano de la corona española; de la misma forma, los «ciudadanos globales» se han acostumbrado a comunicarse unos con otros en inglés, como resultado del domino global económico, militar, tecnológico y cultural de los anglosajones, ya sean británicos o estadounidenses.

Pero han llegado tiempos interesantes. En 2014 China desbancó a EUA como primera economía del mundo. Aunque el PIB nominal de Estados Unidos siga siendo superior, China está creciendo tres veces más rápido que EU y su alcance militar y tecnológico también crece a pasos agigantados: la llegada de China a la Luna, el primer portaaviones de manufactura nacional, la primera computadora cuántica y la red de trenes de alta velocidad más extensa del mundo, son solo algunos ejemplos.

En los tiempos de Cesar, el latín

El Impero Romano dominó con sus caminos y acueductos, Inglaterra con la locomotora y el teléfono. Y aunque la invención del Internet fue un trabajo de colaboración internacional, el consenso es que la Red tiene sus antecedentes más claros en el proyecto militar de Estados Unidos conocido como ARPANET.

El gran invento militar de Norteamérica, usado incluso como forma de vigilancia y control global, tiene una situación curiosa en China: ni Google, ni Facebook, ni Youtube, ni Amazon significan gran cosa en el país asiático. El gobierno se ha encargado de bloquear (o censurar) toda conexión digital que vulnere la «soberanía nacional»; en su lugar, China ha creado herramientas digitales que en el mundo occidental no existen.

A través de Facebook no se venden casas. No se controlan habitaciones de hotel con WhatsApp. Tampoco se emiten juicios a través de Periscope. Ni puedes conectar Twitter a un juguete para hablar con tu hijo a través de un peluche. Y hasta hace poco tampoco se podía pedir un taxi (bueno, un Uber en este caso) desde Facebook Messenger.

WeChat el mal llamado “WhatsApp chino” lleva años ofreciendo esto y más. Comercio social, donde se venden mansionesse realizan juicios, se reservan habitaciones de hotel, se piden taxis, se pagan facturas, se envía dinero a amigos, se conoce gente nueva y/o se hacen las compras. Algo así como “WhatsApp + Facebook + Slack + Skype + Tinder + Paypal + otras cosas que solo existen en China”.

Este crecimiento es paralelo al de los usuarios chinos en Internet, que desde 2008 superaron a los usuarios norteamericanos. Y es aquí donde las cosas se ponen difíciles no solo para el inglés, sino para el dominio anglosajón en el mundo. El otro gran evento de aquel fatídico año, el 2008, tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria en EUA, fue el inicio del colapso financiero global más grave desde la Gran Depresión en 1929.

Según el Fondo Monetario Internacional, la crisis desatada en 2008 apenas está terminando en 2017, y tras una década perdida nos deja como regalo de despedida una severa crisis política en los dos pilares anglosajones: el Brexit y el Trumpismo.

En los tiempos de Trump…

Esa misma crisis económica y política «mundial», de la que China nunca fue, ni es partícipe; sumada a la innegable decadencia del «Imperio» actual (con medios internacionales comparando al presidente de EU con Claígula); asoman la llegada del fin del consenso (neo)liberal de Washington, un consenso que se está desmoronando peligrosamente, incluso dentro del propio territorio Norteamericano.

Y mientras tanto, China lanza un proyecto ambicioso con miras a tomar el liderazgo económico mundial comenzando por la Región Euroasiática, lo que a largo plazo podría significar el inicio del fin para el uso de la lengua inglesa como Lingua Franca del mundo.

El fenómeno ya ha comenzado, principalmente en Asia y Asia-Pacífico, incluso entre aquellos países angloparlantes, como Australia, donde el mandarín ya es la segunda lengua más hablada, desbancando otras lenguas occidentales otrora dominantes como el francés o el español.

Pronto, ya sea por razones económicas, sociales o culturales, los países del mundo comenzarán a incluir planes y programas para aprender chino como parte adicional de su estrategia para mantenerse globalmente competentes y aptos para ocupar su lugar en esta nueva forma de globalización. Como el ex primer ministro de Inglaterra, David Cameron aconsejó a su propio pueblo: los niños ingleses deben aprender chino mandarín antes que el francés o el alemán. ¿Llegará el día en el que los niños de todo el mundo deban aprender chino, antes que el inglés para tener éxito a nivel global? La Historia mundial dice que sí.

Fuentes: 

History In An Hour. (2013, 15 de diciembre). Will Chinese Overtake English As The Lingua Franca? History Says Yes. Recuperado de: http://www.historyinanhour.com/2013/12/15/chinese-or-english-as-the-lingua-franca/

Xataka. (2016, 01 de febrero). Por qué WeChat es el fenómeno más impresionante en móvil del mundo actualmente. Recuperado de: https://www.xatakamovil.com/aplicaciones/por-que-wechat-es-el-fenomeno-mas-impresionante-en-movil-del-mundo-actualmente