Gobierno japonés protesta por estatua de “esclavas sexuales” en California

Ensenada, Baja California. 30 de noviembre de 2017 (Informe § Hokana).- El alcalde de la ciudad japonesa de Osaka, Hirofumi Yoshimura, expresó su profundo molestar por la decisión tomda en San Francisco de otorgar estatus de propiedad municipal a una estatua que conmemora a las mujeres asiáticas que trabajaron de manera forzada en los burdeles militares de las tropas japonesas que ocuparon China, Corea, Filipinas y Singapur, entre otros territorios, durante la Segunda Guerra Mundial.

De esta forma la ciudad de Osaka pone fin a los acuerdos y lazos de amistad que durante 60 años hermanaron a San Francisco con dicha ciudad nipona.

Estas acciones por parte del gobierno sanfranciscano hacen que se “destruya la confianza”, explicó el alcalde de Osaka, Hirofumi Yoshimura, añadiendo que su administración ya no contribuirá con dinero público para intercambios culturales organizados entre las dos ciudades.

La estatua fue erigida por las comunidades coreanas, chinas y filipinas de California. Cabe destacar que las comunidades asiáticas más numerosas en el estado, incluyendo aquellas con ascendencia parcial, es la filipina (3.9% de la población californiana), seguido de la china (3.8% incluyendo taiwaneses), vietnamita (1.7%), hindú (1.5%), coreana (1.3%) y en sexto lugar la japonesa (1.1%).

Herida abierta

El gobierno nacional (dirigido por el primer ministro japonés Shinzo Abe) se pronunció a través del secretario en jefe del gabinete, Yoshihide Suga, quien afirmó que la decisión de San Francisco desafía la posición de Japón y aseguró que la medida era “extremadamente lamentable”. Añadió que otras estatuas similares que se han construido en varios países interfieren con un acuerdo del 2015 entre Japón y Corea del Sur para resolver la disputa histórica.

Los historiadores coinciden en que decenas de miles de mujeres de diversas partes de Asia, incluyendo países como Tailandia, Vietnam, Malasia, Taiwán e Indonesia, fueron enviadas a trabajar a los burdeles militares japoneses, a menudo a través de la coacción y el engaño. Japón se disculpó en 1993, pero el problema sigue siendo una disputa abierta con sus vecinos, particularmente Corea del Sur, nación que aún no puede olvidar las brutales acciones del imperialismo japonés.

En el acuerdo de 2015, Japón y Corea del Sur aceptaron que el gobierno nipón pagaría mil millones de yenes (cerca de 9 millones de dólares) para apoyar a las víctimas sobrevivientes en Corea del Sur, y ambas partes se comprometieron a evitar acciones que pudieran antagonizar a la otra.

Yoshihide Suga también criticó la legislación que el parlamento surcoreano implementó para designar el 14 de agosto como el día para conmemorar el sufrimiento de las “mujeres confort” coreanas, diciendo que violaba el espíritu del acuerdo de 2015 y que Japón había presentado una protesta. Tal fecha fue elegida en Corea del Sur ya que una de las víctimas, la difunta Kim Hak-soon, se convirtió en la primera en denunciar públicamente su terrible experiencia también en el año de 1991.

Las cifras sobre la cantidad de mujeres que fueron “reclutadas” por los japoneses para servir en los burdeles militares no son claras. Como explica la BBC, es posible hablar de más de 200,000 mujeres raptadas y violadas por las fuerzas armadas niponas.

Recientemente, en junio de este año, se reveló la primera filmación conocida que documenta estas atrocidades.

 

Fuentes:

ABC News (2017, 24 de noviembre). Japan protests San Francisco’s ‘sex slave’ statue decision. Recuperado de: http://abcnews.go.com/International/wireStory/japan-protests-san-franciscos-sex-slave-statue-decision-51357977

Mujerícola (2014, 11 de mayo). La violación como arma de guerra. Recuperado de: http://mujericolas.blogspot.mx/2014/05/la-violacion-como-arma-de-guerra.html