El COVID-19 y el Virus del Miedo

Ensenada, Baja California. 31 de marzo de 2020 (Informe § Hokana).- Existe una gran discrepancia en las tasas de mortalidad de cada país que lidia con el COVID-19. En Italia, por ejemplo, oscila por el 10%; mientras que la de China no supera el 2%.

Aunque esto suele explicarse por factores como el promedio de edad en las poblaciones más afectadas (y a pesar de que se ha reportado en la prensa internacional que los jóvenes no son inmunes ni invencibles); la realidad es que en varios países occidentales, como es el caso italiano, no se está reportando con precisión el número de personas que han muerto por COVID-19.

Tal y como lo reveló recientemente el profesor Walter Ricciardi, asesor científico del Ministerio de Salud de Italia:

«La forma en que clasificamos las muertes en nuestro país es muy generosa, en el sentido de que toda persona que muere en el hospital CON coronavirus es considerada como muerta POR coronavirus». […] En una reevaluación del Instituto Nacional de Salud, solo el 12% de los certificados de defunción mostraron realmente una causalidad directa al coronavirus».

En este sentido, un reporte del 24 de marzo del propio gobierno italiano explica que más de la mitad (51%) de los fallecidos tenían al menos tres enfermedades (comorbilidades) al momento de su muerte, casi el 77% tenía al menos dos enfermedades y la edad media en los fallecidos era de 78 años.

Por su parte, el presidente del Servicio de Protección Civil italiano incluso se ha esforzado en tranquilizar a la sociedad. Durante una sesión informativa matutina el pasado 20 de marzo, afirmaba:

«Quiero que recuerden que estas personas murieron CON el coronavirus y no POR el coronavirus».

¿Qué significa esto?

Como se explica en el portal 0ff-Guardian, significa que las cifras de muertos italianos se han estado manejando de manera inflada. Miles de muertes atribuidas al COVID-19 pudieron deberse a múltiples y graves enfermedades crónicas en cada uno de los pacientes (cáncer, enfermedades cardíacas, etc.).

Como se reitera en 0ff-Guardian, esta información no es polémica ni conspiratoria; incluso se ha recogido en periódicos como el británico The Telegraph. Sin embargo, las televisoras y otros «medios de comunicación serios» no parecen ponerle mucha atención.

Otra valiosa excepción es el portal Psicology Today, que también señala la problemática con los datos italianos, pero además añade que la previsión estadística en los Estados Unidos se está saliendo de control, cuando la tasa de mortalidad prevista arroja resultados dramáticamente diferentes. Y es que las estimaciones sobre el número de muertes potenciales por COVID-19 en Norteamérica van de los 20 mil a los dos millones de muertos. Una forma de comprender lo poco descriptivo que resultan estos datos es comparar la estimación más baja (20 mil muertes) con las cifras de la gripe estacional, que en un año «normal» es capaz de dejar más de 60 mil estadounidenses fallecidos.

En el caso de Alemania, también existen dudas y voces «escépticas». El profesor Hendrik Streeck, investigador alemán, epidemiólogo y director del Instituto de Virología e Investigación del VIH de la Universidad de Bonn, aseguró en entrevista para el portal germano Faz.net:

En Heinsberg, por ejemplo, un hombre de 78 años con enfermedades previas murió de una insuficiencia cardíaca que no tuvo que ver con la afectación pulmonar del Sars-2 (patógeno que causa el COVID-19). Pero como ya estaba infectado, aparece naturalmente en las estadísticas de (muertes por) COVID-19. La duda es si él habría muerto de todos modos, incluso sin haberse contagiado del Sars-2.

Por último, en España, como reporta el sitio RedacciónMédica.com, el protocolo para el manejo de cadáveres de casos de COVID-19 estipula la «recomendación» de NO realizar autopsia a los cadáveres de personas fallecidas, ya fuesen casos clasificados como «en investigación, probables o confirmados».

En el contexto europeo llama la atención la arriesgada apuesta de Suecia, que como se reporta en la BBC y otros medios internacionales, es un «milagro nórdico», con un gobierno que rechaza medidas drásticas y apela a la responsabilidad personal.

¿Acaso el gobierno de Suecia (y de paso el de México) están a las puertas de una catástrofe virulenta por negarse a implementar cuarentenas forzadas? ¿O más bien las muertes de los europeos al sur del Mar Báltico están siendo utilizadas para justificar la introducción de cuarentenas duras con toques de queda y una especie de ley marcial médica?

¿Debemos permanecer paralizados, infectados por el miedo, cuando esos mismos políticos y «expertos» que juegan con las cifras de la muerte aseguran que el 70% de la humanidad o de tu país corre peligro?

Eso no sucede ni en China.

Fuentes:

Off-Guardian (2020, 23 de marzo). Italy: Only 12% of “Covid19 deaths” list Covid19 as cause. Recuperado de: https://tinyurl.com/uvupmc8

The Corbett Report (2020, 30 de marzo). The Things You CANNOT Say About Coronavirus. Recuperado de: https://www.minds.com/CorbettReport/blog/the-things-you-cannot-say-about-coronavirus-1091191732093272064