Consejo interreligioso ruso busca prohibir el wahabismo, la doctrina yihadista saudí

Ensenada, Baja California. 4 de abril de 2018 (Informe § Hokana).- El portal Asia News reporta que el Consejo Interreligioso de Rusia, reunido el pasado 27 de marzo en Moscú, tomó oficialmente la decisión de pedir a las autoridades estatales declarar a las asociaciones musulmanas wahabitas como extremistas y por lo tanto cerrarlas por ley. La resolución del Consejo fue inspirada por la intervención del presidente de la Administración Religiosa de los musulmanes de Tartaristán, el Muftí Kamil Samigulin.

El líder de los musulmanes tártaros justificó su propuesta afirmando:

“Nosotros debemos prohibir esta ideología, porque difunde el odio recíproco entre los hombres, nuestras leyes en realidad no condenan a las ideologías, pero pueden frenar a las asociaciones que de ellas sacan inspiración. En nuestro país los wahabitas tienen muchas estructuras de perfiles diversos, que se desarrollan y crecen continuamente; crear leyes que prohiban el wahabismo podría, al menos, complicar mucho sus actividades, sobre todo disminuyendo el flujo de personas que son enroladas desde suelo terrorista”.

El Consejo Interreligioso se reunió en el edificio de la “Especialización Doctoral Eclesiástica” del Patriarcado de Moscú, dirigido por Hilarión Alféyev, Metropolita de Volokolamsk, presidente del Departamento de Relaciones Exteriores del Patriarcado de Moscú y toda Rusia.

Participaron altos exponentes del Patriarcado de Moscú. Y además del Muftí de Tartaristán, los musulmanes estaban ampliamente representados por el Muftí del Bashkortostán, Muhammad Tadzhuddinov; el representante de los musulmanes de Moscú, el Imán Shafig Pshikhachev; así como por el rector de la Universidad Islámica de Rusia, Artur Suleimanov.

También estaban presentes rabinos y monjes budistas, así como miembros de las esferas políticas, académicos y empresarios comprometidos en las relaciones inter-confesionales de diversos niveles.

Consejo Interreligioso de Rusia. Imagen tomada de www.pravmir.ru

El tema principal de la discusión fue justamente la lucha contra el terrorismo y el extremismo islámico y la primera resolución asumida por el Consejo fue la decisión de abrir filiales del mismo Consejo Interreligioso en Tartaristán y en las regiones del Cáucaso septentrional, donde existe gran presencia de fieles musulmanes.

Tartaristán es de hecho, la principal república y sujeto federal ruso donde se conservó la presencia tradicional de las poblaciones descendientes de los tártaros-mongoles que dominaron Rusia entre los siglos XII y XV; en el Cáucaso existen diversos grupos étnicos, como chechenos y asirios, que por mucho tiempo vivieron bajo la influencia turco-otomana.

En su intervención inicial, el Metropolita Hilarión Alféye recordó que “en las condiciones de elevada amenaza terrorista es importante la coordinación de los esfuerzos de las comunidades religiosas”, Refiriéndose sobre todo a aquellas regiones donde es más alto el peligro del “extremismo”, que según se acordó debe ser erradicado en todos los niveles. “Debemos aprender a desenmascarar y volver inocuas a las fuerzas satánicas, antes que puedan realizar acciones malvadas”, afirmó el Alféye.

En el consejo inter-religioso se insistió además en la necesidad de una “formación religiosa integral” para prevenir que el terrorismo se desarrolle ya sea en las escuelas primarias o hasta las universidades. En este sentido se buscará garantizar a los ciudadanos y estudiantes rusos un nivel de preparación doctrinal en las cuestiones religiosas, de tal modo que sea imposible permitir “la fascinación por la predicación extremista”. Cada ciudadano ruso, acordó el consejo, “debe conocer la enseñanza de las religiones tradicionales y comprender que la ideología del terrorismo contradice los fundamentos de cualquier religión”.

Alerta en Europa

En julio de 2013, el wahabismo fue identificado por el Parlamento Europeo en Estrasburgo como la principal fuente de terrorismo mundial.

El wahabismo se ha vuelto cada vez más influyente, en parte por el dinero saudita y en parte por la influencia central de Arabia Saudita como protectora de La Meca.

Miembros de la clase gobernante saudí han respaldado abiertamente el wahabismo por su adhesión a las prácticas originales del Islam, así como por su vehemente oposición contra la rama chiita del Islam, cuyos fieles abundan en las poblaciones de países como Irán e Irak, naciones que rivalizan regionalmente con Arabia Saudita.

En la década de 1970 las organizaciones benéficas saudíes comenzaron a financiar escuelas wahabíes (madrasas) y mezquitas en todo el mundo y el movimiento experimentó un “crecimiento explosivo”.

Estados Unidos ha estimado que en las últimas cuatro décadas, Riyadh ha invertido más de 10 mil millones de dólares para reemplazar el Islam sunní dominante con la dura intolerancia del wahabismo. Según Asia News, Los expertos en inteligencia de la UE estiman que del 15 al 20 por ciento de esa cantidad se ha desviado a Al Qaeda y otros grupos yihadistas.

Intolerancia y Violencia

Esta corriente fue creada por Muhámmad ibn Abdal-Wahhab, quien comenzó a promulgar sus enseñanzas en la ciudad oasis de Huraymila en 1740.

Como explica el ex-oficial de inteligencia británica (MI-6) Alaistar Crooke, uno de los principios calves de la doctrina de Abd al-Wahhab era la doctrina del Takfir (infiel). Bajo esta idea, Abd al-Wahhab y sus seguidores consideraban infieles incluso a otros musulmanes que se involucraban en actividades que de alguna manera atentaban contra su idea extremista del Islam.

Abd al-Wahhab condenaba a todo aquel que honrara a los muertos, a los santos o a los ángeles. Sostenía que tales sentimientos restaban valor a la sumisión completa que uno debe sentir hacia Dios, y solo a Dios.

El “Islam” Wahhabi prohíbe cualquier oración a santos y seres queridos fallecidos, peregrinaciones a tumbas y mezquitas, festividades religiosas que celebren a los santos, la conmemoración del cumpleaños del Profeta Mahoma, e incluso prohíbe el uso de lápidas sepulcrales al enterrar a los muertos.

Por estas razones, las ideas de Abd al-Wahhab fueron rechazadas por otros musulmanes y fue expuslado de Huraymila en 1740. En 1744 llegó a la ciudad de Diriyah, donde su movimiento fue respaldado por el emir Muhammad bin Saúd. A partir de entonces, el destino del movimiento religioso se empalmó estrechamente con la política de la dinastía Saudí, misma que, con el respaldo del Imerio Británico y luego el del Estados Unidos, consolidó su poder en Medio Oriente para finalmente fundar el reino conocido como Arabia Saudita en 1932.

Como resultado, la destrucción de los sitios sagrados asociados a los comienzos del Islam en Arabia Saudita es un fenómeno continuo, que se asemeja a la destrucción de otros sitios arqueológicos en Medio Oriente por parte del Estado Islámico.

Y por supuesto, los derechos humanos en el Reino Saudí son prácticamente inexistentes. Las mujeres de dicho país viven un verdadero infierno patriarcal.

 

 

Fuentes:

Asia News (2018, o3 de marzo). El Consejo Interreligioso ruso condena el wahabismo.
Recuperado de: http://www.asianews.it/noticias-es/El-Consejo-Interreligioso-ruso-condena-el-wahabismo-43501.html